Las autoridades iraníes declararon un estado de máxima alerta con motivo de los funerales del fallecido líder supremo, Alí Jamenei, y ordenaron un amplio despliegue de las fuerzas militares para garantizar la seguridad durante las ceremonias, a las que asistirán representantes políticos y religiosos de distintos países.
El portavoz militar iraní, el general de brigada Mohammad Akraminia, informó que las fuerzas terrestres, navales y aéreas intensificaron sus operaciones de vigilancia como parte del dispositivo especial organizado para los actos oficiales.
Según explicó, también se reforzó la seguridad en las fronteras y el espacio aéreo del país, mientras que las autoridades de aviación impusieron restricciones temporales a los vuelos sobre Teherán, Qom y Mashad, ciudad donde será sepultado el dirigente religioso.
La primera ceremonia se celebrará este viernes con la participación de altos funcionarios iraníes e invitados extranjeros. Entre los asistentes confirmados figuran el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el presidente de Georgia, Mijaíl Kavlashvili.
El programa oficial continuará el sábado y el domingo en la mezquita Mosala, en Teherán, donde será instalado el féretro de Jamenei. El lunes está prevista una procesión por la capital iraní, seguida el martes por otro recorrido en la ciudad santa de Qom.
Posteriormente, las ceremonias se trasladarán a Iraq y concluirán el jueves 9 de julio con el entierro de Jamenei en el mausoleo del imán Reza, ubicado en Mashad.
Jamenei dirigió la República Islámica durante más de 36 años y, según las autoridades iraníes, murió durante el inicio del conflicto armado entre Irán, Estados Unidos e Israel, junto a otros altos funcionarios del país.
Tras su fallecimiento, su hijo, Mojtaba Jamenei, fue designado como nuevo líder supremo el pasado 8 de marzo. Desde entonces, no ha realizado apariciones públicas ni ha emitido declaraciones oficiales.



