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Juran que Canelo le teme a Golovkin

LA VOZ DE LOS QUE NO LA TIENEN ||
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El 21 de noviembre de 2015 nació la esperanza de que en el 2016, Saúl «Canelo» Álvarez fuera uno de «los mejores» enfrentando a los mejores. Luego de su cerrada, pero legítima victoria sobre Miguel Ángel Cotto parecía imposible imaginarlo una vez más frente a campeones retirados, ex figuras cuarentonas o rivales que ante un boxeador de su calibre solo serían una suerte de «sparrings» profesionales o lisa y llanamente unos meros bultos de cuadrilátero.
 
No me olvido aquella visión de Canelo golpeando su pecho luego de la pelea contra Cotto, anunciando que ahora empezaba su historia y hasta pronunciando aquella frase que a todos nos llenó de esperanza: «a Golovkin lo peleo ahora mismo»
Ilusionarnos con un nuevo Canelo 2016 no era un deseo descabellado. Basta recordar nuestros elogios a Oscar de la Hoya durante el 2015.
 
El Golden Boy, en medio de las patéticas dos últimas peleas de Floyd Mayweather (contra Pacquiao y Berto), nos conquistó con su verborragia. «Esta era de Mayweather ha sido la peor era en la historia del boxeo, porque para él todo ha sido negocio, hemos visto peleas poco interesantes, aburridas», dijo a ESPN, para luego anunciar su compromiso con el público y el espectáculo. «Los mejores contra los mejores».
 
Así esperábamos el 2016, pero ha transcurrido la mitad del primer mes y a cada día, a cada nueva declaración del equipo del mexicano, más crece nuestra sospecha de que todo lo escuchado pertenece a la ficción, nunca a la realidad.
 
Aquella bravata de Canelo pidiendo a GGG para pelearlo «ahora mismo», parece tan lejana, que me parece nunca haberla escuchado. El propio Canelo en la conferencia inmediata, le puso un freno brusco a su entusiasmo y le «pasó la pelota» a su equipo.
 
Y su equipo a través de Eddie Reynoso no demoró en colocar las primeras piedras a la rueda de esa pelea. «Si Golovkin quiere pelear tendrá que hacerlo en 155 libras o no hay pelea» «No necesitamos a GGG» . Luego Canelo dijo en México estar listo para GGG «cuando sea», pero aseguró también que sería bajo sus condiciones. De la Hoya, fue más lejos aún. «Si hoy tuviera que negociar la pelea, pediría incluso hasta el 90 por ciento de las ganancias para Saúl y daría sólo el 10 por ciento a GGG, motivo por el que hoy se hace difícil negociar la pelea y dejarán al tiempo la posibilidad de que sea aún mejor».
 
En medio de esa acelerada suma de argumentos propios de un campeón que desea «no» pelear contra su rival obligatorio, GBP no esconde que el negocio alrededor de Canelo marcha viento en popa. Tanto promete, que para su próxima pelea en mayo, dudan entre pelear en el estadio de los Cowboys en Dallas o en la nueva arena de Las Vegas para veinte mil asientos.
 
Es evidente que en mayo, en bien del negocio, el mexicano tendría que elegir a un rival tranquilo y si en diciembre desea pelear como campeón en su natal Jalisco, no será buena idea subir a un ring contra GGG. Basta recordar el consejo de Ignacio Beristain; «No lo dejen pelear a Canelo con Golovkin, el kazajo lo destruirá, lo retirará», dijo.
 
La estrategia, y ojala me equivoque, parece apuntar a evitar esa pelea a como dé lugar. El 90 contra 10% anunciado por De la Hoya es tan humillante como propuesta, que su sola mención debería servir para cancelar hoy mismo esa pelea por parte del equipo de Golovkin.
 
Y si tomamos en cuenta que el propio presidente del CMB le ha puesto paños tibios a la incógnita al pedir tranquilidad porque «Canelo y GGG» pelearán cuando sea el momento, es inevitable pensar que quizás falten años para «ese momento». Hasta, por arriesgar una fecha, podría ser en el 2019 o en el 2020 cuando Golovkin este contando los días para retirarse y acepte la chamba de ganarse un buen dinero con la «pelea que todos quisieron ver».

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