El día mundial del Medio Ambiente fue celebrado y recordado su origen, establecido por la ONU en 1972, a fin de coadyuvar al conocimiento e incremento de la atención de cada ser humano y, particularmente, de la acción política, para solucionar los grandes problemas que cada día y a cada hora azotan a la humanidad.
Si bien es cierto que en sentido general se ha ganado cierta conciencia, en relación al conocimiento de esta gran casa que sirve de hospedaje a todos y todas, que se llama tierra, también es verdad que cada vez más se erosiona, debido a los daños ocasionados por sus habitantes.
La ONU plantea que con celebraciones como estas, dedicadas en este caso al medio Ambiente, se busca “darle una cara humana a los problemas que sufrimos todos, autorizar a las personas para hacerse agentes activos del desarrollo sostenible y equitativo, y promover una comprensión de las comunidades, que son cruciales para cambiar actitudes hacia los problemas del medio ambiente".
Los científicos andan alarmados, hace ya tiempo, debido al calentamiento del planeta como consecuencia de las emisiones de CO2 a la atmósfera. En verdad, la responsabilidad va desde lo individual hasta lo colectivo y vale la pena reflexionar sobre un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en el cual se indica que el “sector ganadero genera un 18% más de CO2 que la industria del transporte”.
Personas dedicadas a alertar sobre el tema y otras instituciones llaman a cambiar los hábitos alimenticios: "abstenerse de comer carne al menos un día a la semana” y recuerdan que “puede ser un sacrificio personal eficaz para combatir el cambio climático", según afirma el doctor Rajendra Pachauri, presidente del Panel de Expertos del Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC), y ganador del Premio Nobel de la Paz en 2007 junto al ex vicepresidente de EEUU, Al Gore.
Esta recomendación, entre tantas otras, pueden ayudarnos a convivir bajo el mismo techo y hacerlo saludable y duradero…




