Los datos de la ONU y la FAO son harto conocidos: de unos 6,500 millones de personas en el mundo, alrededor de 4,000 millones viven por debajo de la línea de pobreza, de los cuales, 1,300 millones subyacen en la miseria.
Un trabajo del colega Lucilo Tejera Díaz, de la hermana tierra camagüeyana de Cuba, titulado: El hambre se globaliza, llama a pensar en la agudización extrema de esta situación de crisis alimentaria, donde, como apunta, los precios de los alimentos y la mayoría de los recursos empleados en la agricultura, desempleo en constante ascenso, depreciación del dólar como moneda internacional y el mercado de materiales en poder de transnacionales, no avizoran la disminución de los hambrientos.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), también se ha referido a unos mil 20 millones de personas desnutridas, la cifra más alta desde 1970.
Tejera Díaz recuerda que en noviembre de 2009, la declaración de la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria, refería como causas del número creciente de hambrientos en el mundo los efectos de una inversión largamente insuficiente en la seguridad alimentaria, la agricultura y el desarrollo rural, agravados recientemente por la crisis alimentaria, financiera y económica.
El teólogo Frei Betto escribió, luego de participar en el Foro Económico Mundial para América Latina que debíamos ir a la raíz de los problemas y construir, lo más rápidamente posible, una sociedad basada en la satisfacción de las necesidades sociales, de respeto a los derechos de la naturaleza y de participación popular en un contexto de libertades políticas.
Para Betto, el desafío consiste en edificar un nuevo modelo económico y social, que exige otros paradigmas y que debían los Gobiernos acuñar porque esta crisis, como apunta el religioso, abarca la cuestión financiera, la alimentaria, ambiental, energética, migratoria, social y política… y “pone en jaque la forma de producir, comerciar y consumir”.
No hay duda de la veracidad de las frases, esta es “…Una crisis de valores”.




