El laberinto del poder: diagnóstico del entramado político dominicano en el 2026.

Reflexiones Atrevidas #144

Por: José Francisco Peña Guaba

Me despojaré de mis particulares compromisos electorales para en esta reflexión dar una mirada sincera y objetiva sobre la realidad política actual en nuestro país, vista en 6 frentes que interactúan en el sistema político y que la situación particular de cada uno de estos, analizado serenamente, bien pudiese cambiar en el futuro inmediato el panorama electoral hacia el 2028. Veamos:

1- El PRM, hoy verbigracia de un gobierno que solo le sirve a las élites corporativas y que se ha olvidado de buscarle solución a los problemas acuciantes del país, alto costo de los alimentos, de los medicamentos, de la electricidad y de una inseguridad pública que tiene a todos los ciudadanos encerrados en las noches, tiene al oficialismo al día de hoy en sus horas más bajas, afectando con ello sus posibilidades de volver a ganar las elecciones en el 2028.

Sumado a ello está el hecho de que les será casi imposible tener una dupla electoral Presidencial que los represente antes de octubre del 2027, que será cuando se celebrarán las primarias y, aunque creo que David Collado aún mantiene ventaja, la verdad es que quienes se oponen a su candidatura están tomando fuerza y, si se unen (Carolina, Wellington, Guido y Tony), todo pudiese cambiar, pues históricamente la oposición interna de los gobiernos del PRD, hoy PRM, siempre se impuso internamente; solo toca conocer lo sucedido en los años 1982, 1986 y 2004 y el papel antigobierno de sus actores Jorge Blanco, Jacobo Majluta y Hatuey D’Camps.

No le será fácil, pues al PRM y mucho menos a su estrenado Presidente Luis Abinader el unificar esos grupos antagónicos por la desconfianza que se tienen uno con otro, lo que al parecer puede llevar a un verdadero desastre electoral al oficialista PRM.

2- La Fuerza del Pueblo avanza a pasos agigantados en el nivel presidencial, pues Leonel Fernández no para de crecer y, aunque ciertamente todavía mantiene cierta desconexión con sectores fundamentales para ganar, como es el de la juventud, para eso los pueblistas cuentan con OMAR, que sea acompañando en la boleta electoral a su padre o desde la boleta nueva vez de senador y, como un potencial jefe de campaña externo, bien pudiese ayudar a ganar las elecciones a los verdes, sea en primera o en 2da vuelta, porque se pudieran acercar tanto al número mágico del 50%, que ya todo estuviera decidido porque en una segunda vuelta el voto opositor y el del oportunismo tradicional se sumarían al tren del triunfo que encabezaría LEONEL.

La debilidad de la Fuerza del Pueblo es en los otros niveles de elección, pero si se abre a llevar los mejores candidatos, sean de los otros partidos de oposición o al verdadero liderazgo social y de la comunidad de fé, bien pudiese tener un buen papel electoral frente a un oficialismo que en esos niveles cuenta con buenos prospectos y con el dinero para hacerlos competir.

3- El Partido de la Liberación Dominicana se debate hoy entre el rumiante odio de una minúscula cúpula integrada con unos pocos pero influyentes dirigentes cuyo único interés es parar a LEONEL. Este grupo, aunque muy minoritario, es el que más poder económico tiene dentro de la tolda morada. Otros dirigentes más conscientes saben que la alianza opositora es lo que más les conviene para fortalecer a sus candidatos a todos los niveles de elección y conocedores de que les será muy difícil convertir al PLD en una de las fuerzas contendoras del poder, porque se ve de lejos que este escenario será entre la Fuerza del Pueblo y el PRM.

Las fuerzas proalianza entre los morados se pueden fortalecer si instan a sus aspirantes a los puestos electivos a seguirles y si están dispuestos internamente a imponer con el apoyo de la mayoría en los organismos de decisión un pacto electoral con toda la oposición, aunque todavía sueñan un grupúsculo de los morados para defender su patrimonio económico y darle rienda a sus odios contra el líder de los verdes un acuerdo con el PRM, cosa que después de la persecución desde el gobierno a sus principales dirigentes e inclusive a la familia de Danilo Medina es algo prácticamente impensable, salvo que toda su cúpula tuviera “el síndrome de Estocolmo” y se adhirieran a apoyar a sus verdugos.

4- Sobre el PRD y el PRSC, que en otrora tiempos fueron los partidos hegemónicos, hoy están obligados a apoyar a las fuerzas políticas que se disputarán el poder, salvo que para buscar reposicionarse electoralmente busquen llevar en su boleta a uno de los grupos que interactúan internamente en el PRM, si no ve posibilidad uno de estos de formar alguna o de imponerse en las primarias de esa organización, o se decidan llevar un influyente outsider para tratar de forzar una segunda vuelta electoral.

5- En el caso de los partidos minoritarios, están llamados a apoyar a los dos bandos que tengan más posibilidades de ganar las elecciones y así lo harían, salvo que algunos prefieran cederle su recuadro en la boleta a nuevos proyectos políticos que bien pueden venir del liderazgo digital, del empresarial y de otros que bien pudiesen identificar con los postulados del trumpismo, que cada día coge más auge en Latinoamérica, ya que han logrado imponerse electoralmente en varios países, lo que alimenta el interés de no pocos en querer pescar en río revuelto.

Sin embargo, las fuerzas políticas y parte de los poderes fácticos de manera determinante ya han cerrado la posibilidad de candidaturas independientes vía el Congreso y amenazan con quitarles las personerías jurídicas a los minoritarios si cometen la osadía de ir en contra de los intereses del status quo, acción que ya está en el Tribunal Superior Electoral, pero que bien lo pueden llevar al Constitucional, sobre todo en contra de las organizaciones que no obtuvieron el 1% de votos en las elecciones del 2024, algo que de mi parte lo considero totalmente antidemocrático.

6- La llegada de los outsiders: Ya en los comicios pasados, el Dr. Roque Espaillat “El Cobrador” presentó credenciales obteniendo más de 60 mil votos; ahora está más consolidado con su partido Rescate Democrático y no me cabe duda de que tendrá un honroso papel. Vemos también al bien formado joven, el ultraderechista Fernando Abreu, que busca convertirse en el nuevo Abelardo de la Espriella, el disruptivo hoy Presidente de Colombia que 9 meses antes de las elecciones en ese país no aparecía en las encuestas y que logró imponerse gracias a su oferta electoral, su unidad con la derecha tradicional y el respaldo a la política del gobierno de los Estados Unidos que lo ayudó a catapultar su proyecto al poder.

Lo que no hay duda alguna es que el proyecto que con fuerza telúrica está dando de qué hablar es el que encabeza el líder digital Santiago Matías “ALOFOKE”, el cual con su proyecto de partido “DOMINICANOS PRIMERO” tiene a no pocos “con dolor de cabeza” porque en verdad goza de una gran simpatía entre los sectores más vulnerables del país y entre la juventud, que es a él a quien ven y escuchan todo porque su ecosistema digital es el más influyente no solo en el país, sino en toda la región.

Sus debilidades, que todos ya conocemos en esta sociedad líquida de hoy, parecen imperceptibles ante los recursos económicos, el poder de comunicarse con las masas pobres y su cercanía con el Gobierno Norteamericano.

ALOFOKE va en busca de ser la fuerza determinante para decidir quién se alza con el poder en el 2028, pero creo que le sería más factible a su proyecto futuro ser parte de la construcción de una poderosa alianza opositora y así lograr importantes cuotas de poder, lo cual sí le puede dar, con un buen manejo de este en el futuro, las posibilidades de articular un proyecto de poder real, como así lo hizo Nayib Bukele, que fue dos veces Alcalde antes de llegar a la Presidencia de El Salvador.

Como verán el panorama político dominicano está muy enmarañado y, aunque la única propuesta que crece y está definida es la de la Fuerza del Pueblo con Leonel Fernández a la cabeza, no le será fácil articular una victoria en primera vuelta independiente del apoyo de otros importantes sectores políticos y sociales.

Ahora bien, lo que sí hemos de reconocer es que el electorado dominicano al final se decide en apoyar en una u otra dirección a una de las fuerzas que se disputa el poder; por eso solo ha habido una sola 2da vuelta y fue en las elecciones del 1996, donde el liderazgo de mi padre se batió contra las fuerzas Balagueristas en el poder y el PLD unidos.

Desde ahí, lo que hemos visto es un ciudadano que se decanta al final por votar por una de las opciones políticas contendoras, decidiendo con su voto las elecciones en primera vuelta y, si no hay cambios en la idiosincrasia electoral de los dominicanos hacia el año 2028, esto se decidiría entre Leonel Fernández y el oficialista PRM, que tiene, al igual que todos los que han ejercido el poder en esta media isla, a su favor el voto patrimonial del que administra el presupuesto nacional. Lo más seguro es que sea así, ¡esperemos!

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