La opositora venezolana enviada por EE.UU. reconoce «diferencias» con María Corina Machado

Caracas.- La exdiputada Dinorah Figuera reconoció haber tenido «diferencias» con la líder de la oposición en Venezuela y premio nobel de la paz, María Corina Machado, a raíz de su regreso al país para abordar una agenda de trabajo con el Gobierno encargado de Delcy Rodríguez y luego de atender una invitación de Estados Unidos.

«Tuve una conversación y, por supuesto, tiene una visión diferente a la mía. María Corina es la líder, pero aquí estamos hablando de institucionalidad y yo soy presidente de la Asamblea Nacional (AN)», dijo en una entrevista este viernes con el periodista Luis Olavarrieta.

Figuera regresó a Venezuela el jueves luego de ocho años de exilio y defiende que la AN elegida en 2015 -entonces de mayoría opositora- es la «última institución que ha ganado electoralmente de manera legítima», a pesar de que se hicieron unas nuevas elecciones en 2020 y actualmente hay un Parlamento, de mayoría chavista, que sesiona y aprueba leyes.

‘Los alacranes’ de Venezuela
Figuera, quien defiende que es la «presidenta» elegida de la AN en 2015, asegura que regresó a su país para desarrollar un «plan estratégico para la democracia» junto al presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, y con el acompañamiento del encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett.

En este sentido, aseguró que ella no es parte de los llamados «alacranes», en referencia a los políticos que se presentan como opositores, pero que no tienen apoyo del mayor bloque antichavista, que los señala de ayudar al Gobierno.

«A mí no me van a tildar de alacrán, de que soy una traidora. Soy una mujer consecuente con mi causa», afirmó la exdiputada en la entrevista, disponible en el canal de YouTube de Olavarrieta.

Los planes de Figuera tras su regreso
A su vez, dijo que entre los objetivos del plan está conseguir la conformación de un Consejo Nacional Electoral «vigoroso, creíble y transparente», en un contexto en el que la institución está controlada por rectores afines al chavismo y es acusada por Machado de proclamar de manera fraudulenta a Nicolás Maduro como ganador de las presidenciales de 2024.

La propuesta de trabajo también incluye prioridades como la reconstrucción de las instituciones democráticas, el restablecimiento de garantías para la participación política y la protección de las libertades civiles necesarias para un debate político abierto, según comunicó el Departamento de Estado el jueves.

La Asamblea de 2015 y el chavismo mantienen una disputa institucional desde que la oposición obtuvo la mayoría parlamentaria en las elecciones legislativas de ese año.

Aunque el oficialismo recuperó el control formal del Legislativo tras los comicios de 2020, un sector opositor continuó operando una estructura parlamentaria paralela -que controla activos de Venezuela en el exterior- que ha contado con el apoyo de Estados Unidos y otros aliados internacionales.

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