Pekín.- China y Rusia aprovecharon este miércoles la cumbre entre Xi Jinping y Vladímir Putin para reforzar su mensaje de coordinación estratégica y presentarse como factor de «estabilidad» frente a un escenario internacional marcado por Ucrania, Oriente Medio y las tensiones con Occidente.
La jornada central de la visita de Estado del mandatario ruso dejó además señales sobre las prioridades y límites actuales de la relación bilateral, desde el respaldo político mutuo hasta asuntos pendientes como el futuro del gasoducto Fuerza de Siberia-2, y concluyó con un banquete oficial ofrecido por Xi a Putin en el Gran Palacio del Pueblo.



