Santo Domingo. – El exdiputado y miembro del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), doctor Víctor Manuel Terrero, calificó este miércoles de alarmante y preocupante la situación de los feminicidios en la República Dominicana, tras revelar que en lo que va del año 2026 ya se han registrado 30 crímenes de esta naturaleza, dela muy claro el deterioro gubernamental para dar respuestas en materia preventiva, lograr que muchas mujeres sean salvadas.
Terrero detalló que esta cifra representa un incremento de siete víctimas en comparación con el mismo período del año anterior, cuando se reportaron 23 casos. Ante este escenario, el dirigente político afirmó de manera categórica que, pese al trabajo interinstitucional y a las medidas implementadas por las autoridades, «han fallado como sistema».
El legislador peledeísta y defensor de los derechos de la mujer cuestionó duramente la actuación del Gobierno actual frente a esta problemática y criticó la percepción de aumento de estos delitos en la opinión pública.
Asimismo, el exdirector ejecutivo del Consejo Nacional para el VIH y Sida (Conavihsida)condenó que la gestión del Partido Revolucionario Moderno (PRM) haya abandonado las políticas sociales destinadas a proteger a las mujeres en situación de vulnerabilidad.
“Es muy preocupante que en la opinión pública exista la percepción de que han aumentado los feminicidios”, expresó Terrero, tras enfatizar que los esfuerzos preventivos actuales no han sido suficientes para frenar esta ola de violencia contra las mujeres dominicanas.
El profesional de la medicina y dirigente político señaló que cada feminicidio representa una tragedia profunda a nivel nacional y social. En ese sentido, exigió a las autoridades correspondientes transparentar de manera inmediata las estadísticas oficiales y ofrecer información clara y detallada sobre la situación real del país.
Para revertir esta realidad, Terrero propuso las siguientes acciones urgentes:
Optimizar la prevención: Fortalecer las respuestas institucionales para lograr que más mujeres en riesgo sean salvadas a tiempo.
Rediseñar las políticas públicas: Implementar programas sociales directos y eficientes orientados a enfrentar la violencia de género de forma integral.
Transformación educativa: Abordar el machismo como una conducta aprendida que se puede desarticular desde el hogar y las escuelas.
Fomento de la igualdad: Enseñar a los niños desde la infancia el respeto mutuo y la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, más allá de las diferencias o capacidades físicas.



