El periodista y comunicador Nolberto Batista advirtió que la posible explotación minera en la provincia de San Juan no es un debate técnico ni coyuntural, sino una decisión estructural que marcará el modelo de desarrollo de la República Dominicana. “Aquí no estamos discutiendo una diferencia de opinión. Estamos decidiendo qué tipo de país queremos ser”, afirmó.
Nolberto Batista reconoció que la minería suele presentarse como una vía rápida para generar empleos e ingresos, pero cuestionó que el enfoque se limite a sus promesas inmediatas. “El problema no es lo que promete, sino lo que deja. Y la experiencia en distintos territorios demuestra que las consecuencias ambientales y sociales suelen ser profundas y duraderas”, sostuvo.
En ese sentido, enfatizó que San Juan posee una vocación agrícola estratégica para el país, por lo que consideró riesgoso sustituir una base productiva sostenible por una actividad extractiva de carácter temporal. “La minería se agota y se va. Pero el territorio, la gente y las secuelas se quedan”, expresó.
Nolberto Batista hizo un llamado directo y contundente al ministro de Medio Ambiente, Paino Henríquez, a quien acusó de asumir una postura complaciente frente al proyecto minero. “Ministro, usted no está para fungir como asesor de intereses extractivos. Su rol es defender el patrimonio ambiental de la nación. El país no necesita un vocero de la minería dentro del Estado, necesita un guardián firme de sus recursos naturales”, expresó de manera enfática.
El comunicador citó como referencia el caso de operaciones vinculadas a Pueblo Viejo Dominicana Corporation en Cotuí, donde, según indicó, existen denuncias persistentes por contaminación de agua, degradación de suelos y conflictos sociales. Asimismo, recordó que en diversos países de América Latina el modelo extractivo ha dejado “cicatrices profundas”, caracterizadas por economías locales debilitadas tras el agotamiento de los recursos.
En su análisis, insistió en que oponerse a la explotación minera en esa provincia no implica rechazar el desarrollo, sino apostar por un modelo distinto, basado en la sostenibilidad, la agroindustria, las energías limpias y el aprovechamiento responsable del territorio. “No todo lo que genera dinero en el corto plazo es conveniente en el largo plazo”, puntualizó.
Nolberto Batista concluyó que el debate sobre San Juan exige una posición clara y sin ambigüedades. “La pregunta no es cuánto oro se puede extraer. La pregunta es cuánto estamos dispuestos a perder para hacerlo. Y si la respuesta implica poner en riesgo el agua, la tierra y la vida, entonces la decisión no puede ser tibia. Tiene que ser firme”, concluyó.




