En el marco del Día Nacional de la Ética Ciudadana, el Poder Judicial dominicano recordó que la ética y la integridad constituyen pilares fundamentales para garantizar una justicia transparente, confiable y orientada al servicio de las personas.
La institución destacó que cuenta con un Sistema de Integridad Institucional orientado a promover una cultura de responsabilidad, vocación de servicio y comportamiento ético entre todos los servidores judiciales, sustentado en el Código de Comportamiento Ético.
Este sistema está conformado por una base normativa que recoge los principios, valores, conductas y prohibiciones que rigen la actuación de jueces, juezas y servidores judiciales, así como los derechos y deberes inherentes a la función judicial y de quienes aspiren a formar parte de la institución.
Asimismo, el Código de Comportamiento Ético establece los mecanismos que permiten hacer operativa la conducta esperada de todos los integrantes del Poder Judicial, en coherencia con los principios institucionales y con el compromiso de fortalecer la confianza pública en la administración de justicia.
El Poder Judicial recordó que en diciembre de 2021 fue reformado dicho Código, incorporando cinco valores pilares del sistema ético judicial: Buen-mejor juez/jueza, Excelencia Judicial, Confianza Pública, Ejemplaridad y Transparencia Judicial.
En ese contexto, el juez presidente de la Suprema Corte de Justicia, Henry Molina, afirmó que es fundamental continuar fortaleciendo la integridad de los actores del sistema de justicia, a fin de que cada uno asuma de manera responsable su rol: el abogado, evitando prolongar innecesariamente los procesos; el juez, garantizando el control efectivo de las audiencias; y el Ministerio Público, aportando las pruebas correspondientes.
“Trabajar los procesos de manera ética contribuye directamente a agilizar el conocimiento de los casos”, expresó el magistrado, al motivar a los actores del sistema de justicia a asumir la integridad como un principio rector de su actuación.
Se recuerda que los jueces dominicanos son formados en la Escuela Nacional de la Judicatura (ENJ), tras superar un riguroso concurso de oposición, y que posteriormente continúan su capacitación mediante programas de formación continua, siempre apegados a la ética como valor fundamental.
“Esto convierte a los jueces dominicanos en actores con las competencias necesarias; y cuando hablamos de competencias, hablamos primero de valores, luego de conocimientos y de habilidades. Todo este proceso es lo que permitirá la transformación del sistema judicial”, afirmó Molina.
Asimismo, señaló que la ciudadanía demanda mayor claridad, integridad y resultados de sus instituciones, por lo que no basta con ser eficientes, sino que también es imprescindible actuar con transparencia, rendir cuentas y demostrar con hechos el compromiso con la ética pública.
El Día Nacional de la Ética Ciudadana, celebrado cada 29 de abril en República Dominicana, fue instituido mediante el Decreto núm. 252-05 y conmemora la toma de posesión de Ulises Francisco Espaillat en 1876, reconocido como un referente de honestidad, rectitud e integridad en el ejercicio del servicio público.




