A tres años de aquel instante que bajó el telón de la vida terrenal de la primerísima actriz Monina Solá, sus hijos, su familia, gente del teatro y amigos la recuerdan este miércoles como gloria del arte dominicano.
Monina Solá (1933–2023) fue reconocida por Listín Diario como la «Primera Dama del Teatro» y una gloria de la escena dominicana, con una trayectoria de ocho décadas que incluyó más de 200 obras.
La consagrada actriz fue una pionera en la actuación versátil y se dedicó a la formación de nuevas generaciones de artistas.
Nacida el 23 de mayo de 1933, llevó el arte en sus venas de manera congénita, ya que su padre, Narciso Solá, inmigrante puertorriqueño radicado en San Pedro de Macorís, fue actor, músico y escritor de obras teatrales, tales como «El Intruso» y «Temblor Político».
En el año 1937 debutó en la compañía de teatro que tenía su padre, con apenas 4 años de edad en el desaparecido Teatro Independencia. A los 11 años de edad trabajó con Emilio Aparicio y a los 14 años de edad perteneció al Teatro de Bellas Artes. También trabajó en televisión y radio.
Doña Monina, en su prolífica carrera artística, fue condecorada con la «Orden de Duarte, Sánchez y Mella», en los grados de Caballero y Comendador, respectivamente, por dos presidentes dominicanos, Joaquín Balaguer y Leonel Fernández.




