Abril de abrir caminos

Por: Nino Peña

El 24 de abril de 1965 fue ese sábado que dividió la historia de la República Dominicana en un antes y un después. Era un medio día cuando estalló lo que ya el carro de la historia no podía detener: que las contradicciones pasaran de antagónicas al enfrentamiento, y que estallara una guerra social empujada por los reclamos de un pueblo que no estaba dispuesto a que las fuerzas de la derecha y el conservadurismo impusieran a esa generación de jóvenes y militares dignos, que no estaba en capacidad de soportar tanto atropello. Y llego Abril, si un abril que desde entonces hay que escribirlo en mayúscula aun sea de sentimiento.

Y de nuevo el heroico pueblo dominicano demostró su valor, su capacidad de sacrificio toda vez que alguien intenta burlar sus derechos y su soberanía.

La sangre libertaria corrió desde el puente Duarte hasta las calles de la Ciudad Colonial. El dolor, el llanto y la pena, fueron compartida al mismo tiempo con el temple y porque no decirlo también con la alegría que atrapo a los revolucionarios de la época al ver que su pueblo estaba en las calles.

Las cifras dicen que más de tres mil dominicanos murieron en esa guerra que de social paso a Patria cuando nos invadieron por segunda vez fuerzas militares de los Estados Unidos.

Y no le valió, en combates desiguales los dominicanos ganamos. Que ganamos: Que nunca jamás nadie ha intentado dar un golpe de Estado para derrocar gobierno elegido por el pueblo, que los dominicanos aprendimos a defendernos de la potencia que fuera y que siempre estamos dispuestos a mantener la dignidad y la soberanía de esta patria de Duarte, Rafael Fernández Dominguez, Caamaño, Luperon, Amin Abel, Orlando Martínez, las Mirabal, Mama Tingo, Barbarin Mojica, Mauricio Baez y … ponga usted los demás héroes que a mí se me podrían olvidar en este momento.

Abril no es un recuerdo
Abril es permanencia
Abril es un retorno a la Patria que se ama.

Compartir esta publicación:

WhatsApp
Facebook
X
LinkedIn
Pinterest

Abril de abrir caminos