NACIONES UNIDAS.– China y Rusia vetaron este martes una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que buscaba coordinar escoltas navales en el estratégico estrecho de Ormuz y exigía a Irán detener ataques contra buques comerciales, en un contexto de alta tensión geopolítica y alarma por el suministro energético mundial.
La iniciativa, impulsada por Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Catar, proponía medidas “defensivas y proporcionales”, incluyendo la protección directa a embarcaciones mercantes. Sin embargo, el veto de dos miembros permanentes del Consejo bloqueó la aprobación del texto, pese a contar con once votos a favor y dos abstenciones.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más críticas del planeta: por allí circula cerca del 20 % del petróleo mundial. Cualquier alteración en esta vía impacta de forma inmediata los mercados energéticos y eleva la preocupación de las principales economías.
La creciente militarización y los ataques reportados en la zona han encendido las alarmas internacionales, al considerar que una interrupción prolongada podría desencadenar una crisis económica de alcance global.
Escalada de tensión y advertencias internacionales
El veto se produce en medio de una escalada sin precedentes. Hace más de un mes, Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva contra Irán que dejó miles de muertos, incluyendo figuras clave del liderazgo iraní y numerosos civiles, según reportes de organizaciones no gubernamentales.
Este martes marca además el fin del ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump, quien exigió a Irán garantizar la apertura del estrecho de Ormuz. En declaraciones recientes, advirtió que, de no cumplirse esta condición, el mundo podría enfrentar consecuencias catastróficas.
El bloqueo en el Consejo de Seguridad refleja la creciente división entre potencias globales y deja en incertidumbre los próximos pasos para garantizar la seguridad en una de las rutas más vitales del comercio internacional.




