Serrat recicla la nostalgia con su despedida de los escenarios

«Está rajando el viento y apedreando al sol… mi hermano se fue de casa por primera vez… y con quien y donde fue mi niñez», va cantando (de la canción Mi niñez), la primera que se ha brindado, en su primera noche de despedida, Joan Manuel Serrat.

El catalán más querido por los dominicanos -seguro más que Piqué- había comenzado con Dale que dale. Y comenzó cuidadosamente a tejer un fino bordado hecho de nostalgias.

La telenovela que es El carrusel del furo le siguió en la lista de canciones. La banda con piano, acordeón (el mismo instrumentista hace saxos y clarinete), guitarra acústica o eléctrica, violín, batería, bajo y teclados.

Por ahí va y se sienta como en el muro de un malecón en la tarima. «Anímese… súbase al tornillo de madera». Inclina la cabeza y reverencia al público.

«Voy prendido a mis canciones como el abrojo a la homenaje a Atahualpa Yupanki. Se preguntaba y yo con él qué son las canciones, cómo, por qué… Para mis personajes vaya mi reconocimiento y mi gratitud…» y habló Serrat de sus personajes, entre otros de Merceditas y el Curro quienes no se conocieron sino en la canción y por ello cantó Romance de curro el palmo. «Ay, mi amor; sin ti no entiendo el despertar. Ay, mi amor; sin ti mi cama es ancha…», coreada, tierna, nostálgica.-elcaribe.com.do

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