Iván Duque gana presidencia de Colombia

El derechista Iván Duque, aupado por el expresidente Alvaro Uribe, ganó el domingo la presidencia de Colombia al vencer en un balotaje al izquierdista Gustavo Petro, un triunfo que tranquiliza a los inversionistas y abre el camino para reformar el acuerdo de paz con la desmovilizada guerrilla de las FARC.

Duque obtuvo un 53,97 por ciento de los votos (10,3 millones de sufragios), superando por más de 12 puntos porcentuales a Petro y con la mayor votación en la historia del país, según los cómputos de la Registraduría Nacional.

La campaña y la elección transcurrió en medio de la polarización por las propuestas opuestas de los dos candidatos, con marcadas diferencias sobre el futuro del acuerdo de paz y del modelo económico del país de 50 millones de habitantes.

El presidente electo, apoyado por el expresidente Álvaro Uribe, propone cambiar el acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para obligar a los excomandantes a que primero respondan ante la justicia por sus crímenes de guerra en lugar de ocupar cargos políticos.

En su primer mensaje tras la victoria, Duque se expresó en términos conciliadores y llamó a la unidad para impulsar el progreso del país, al tiempo que anunció una lucha sin cuartel contra la corrupción, uno de los principales problemas del país.

“Con humildad y con honor quiero decirle al pueblo colombiano que voy a entregar todas, absolutamente todas mis energías, por unir a nuestro país. No más divisiones, pensemos en un país con todos y para todos”, afirmó.

CRECE LA IZQUIERDA
Pese a la derrota, la izquierda alcanzó más de 8 millones de sufragios, su votación más alta en la historia.

“¿Cuál derrota? Ocho millones de colombianos y colombianas libres en pie. Aquí no hay derrota. Por ahora no seremos gobierno”, dijo Petro ante sus seguidores al reconocer el triunfo de Duque. No obstante, reiteró: “Yo no me siento, la verdad, derrotado”.

El resultado convierte a Petro, quien ocupará un asiento en el Senado, en el jefe de la oposición y deja a la izquierda bien posicionada para las elecciones regionales del próximo año y las presidenciales del 2022, de acuerdo con analistas.

“Si Duque no logra poner en marcha sus promesas y no se comienzan a ver resultados concretos, si no procura buscar lazos de reconciliación, el evento de que la izquierda gane podría darse en 2022”, dijo Andrés Pardo, director ejecutivo del holding de inversiones Corficolombiana.

Petro planteaba dar continuidad al acuerdo de paz, redistribuir la tierra inutilizada entre los pobres, subir los impuestos a los terratenientes, eliminar gradualmente la dependencia económica del petróleo y del carbón, además de enfrentar a las elites políticas y económicas a las que acusa de la pobreza y la profunda desigualdad social.

“Qué esperamos de Duque, aceptamos su triunfo, es el Presidente de la República de Colombia. No le vamos a pedir ministerios, ni embajadas, ni nada. Hoy somos la oposición a ese gobierno (…) porque no coincidimos con él”, aseguró Petro en un discurso ante sus seguidores que lo aclamaban.

TEMOR POR EL ACUERDO DE PAZ
Las elecciones presidenciales fueron las primeras desde la firma de la paz con las FARC en 2016 que promovió el mandatario Juan Manuel Santos, quien dejará la jefatura del Estado en agosto tras ocho años en el poder y pasará a la historia por haber logrado el acuerdo para acabar en gran parte con un conflicto de más de medio siglo que ha dejado 220.000 muertos.

Duque quiere hacer cambios y “correcciones” al acuerdo para garantizar justicia y reparación a las víctimas, lo que ha despertado temor entre muchos colombianos por el riesgo de que los excombatientes de las FARC se sientan traicionados y decidan regresar a las armas sumándose a las disidencias, a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) o a bandas criminales.

“Esa paz que añoramos, que reclama correcciones tendrá correcciones para que las víctimas de verdad sean el centro del proceso y garanticemos verdad, justicia, reparación y no repetición”, dijo el presidente electo, quien se comprometió a mantener el proceso de reinserción a la sociedad de los excombatientes rebeldes rasos.

Varias regiones montañosas y selváticas desalojadas por las FARC tras el acuerdo de paz, que le permitió a la exguerrilla convertirse en un partido político y tener 10 escaños en el Congreso, han registrado una notable reducción de la violencia.

Pero en otras áreas disidentes de las FARC, el ELN y bandas criminales combaten por controlar las zonas estratégicas para el narcotráfico y la minería ilegal.

La cuarta economía de América Latina, con un Producto Interno Bruto anual de 320.000 millones de dólares y que enfrenta una desaceleración, también estuvo en medio del debate.

Duque, un abogado de 41 años experto en economía y amigo del libre mercado, propone reducir los impuestos a las empresas para atraer más inversión extranjera, al tiempo que se comprometió a dar estabilidad jurídica a los sectores petrolero y del carbón, los principales generadores de ingresos por exportaciones.

“Es un resultado muy en línea con lo que el mercado estaba esperando y garantiza que se mantenga ese activo que ha estado vendiendo Colombia desde hace algún tiempo, que es la estabilidad política y económica”, dijo desde Panamá Felipe Campos, economista jefe de la correduría Alianza.

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