La Dirección General de Impuestos Internos (DGII), anunció este jueves el sometimiento ante la Procuraduría Fiscal del Distrito Nacional a los primeros implicados en un fraude contra el Estado superior a los RD$500.0 millones de pesos mediante el uso de comprobantes fiscales fraudulentos.
La acción fue dada a conocer ante el fiscal Alejandro Moscoso Segarra por Germania Montás Yapur, directora general en funciones de la DGII, acompañada de Roberto Rodríguez Estrella, subdirector Jurídico y de Luis Miguel Pereyra, presidente de la firma de abogados Pereyra y Asociados.
Al exponer sobre el fraude, la funcionaria explicó que se trata de un hecho que supera los incumplimientos que se manejan en el ámbito tributario, constituyéndose en una acción deliberada de un grupo de personas y empresas para defraudar el Estado, falsificando documentos, facturas o comprobantes y creando empresas cuya único propósito es servir para ejecutar un fraude.
“Era una fábrica de hacer facturas (comprobantes válidos para fines fiscales) con el único propósito de que otras empresas descontaran esos gastos y redujeran los impuestos a pagar”, dijo Montás, precisando que la empresa en cuestión no ha importado nada, no ha comprado nada en el mercado local, no tiene almacenes, dedicándose sólo a la fabricación de documentos para uso ilegal.
El caso más sintomático por el nivel de acciones fraudulentas y que describe el fraude es del de una empresa que se constituyó en noviembre del 2008 y emitió comprobantes fiscales por un valor de RD$ 313 millones, sin que esta empresa efectivamente vendiera algún bien o prestara ningún servicio a quien le otorgó el comprobante.
Las empresas facturaban bienes diversos, desde ropa, langosta, materiales eléctricos, equipos de computación, entre otros. Se trata de fábricas de hacer facturas (comprobantes válidos para fines fiscales) con el único propósito de que otras empresas descontaran esos gastos y redujeran los impuestos que debían pagar.
Las empresas en cuestión, no han importado nada, no han comprado nada en el mercado local, no tienen almacenes, sólo fabrica documentos para su uso ilegal. Así como varias empresas fabricaban facturas fraudulentas otras usaban esas facturas para reducir el impuesto a pagar.
Los procedimientos establecidos por la DGII para asegurar el control permitieron identificar el incumplimiento tributario. Así, dos meses después del vencimiento de la obligación de declarar el impuesto sobre la renta que debió presentar en abril de 2010, la DGII inició la revisión del caso en junio de 2010.
Impuestos Internos pasó a identificar una empresa que no declaró impuestos durante el año fiscal 2009 facturando 313 millones de pesos. Procedió a notificarla, pero la empresa no fue ubicada en la dirección registrada en los documentos constitutivos. No existía la empresa, ni oficina y se cumple entonces el procedimiento de notificación de domicilio desconocido.
La DGII verifica que no existen compras locales de esa empresa, tampoco existen importaciones y no existen almacenes. Por tanto no hay ninguna mercancía que vender. En términos comerciales no existe, determinando en la investigación que se trata de un fraude mayor necesario tratar en el ámbito penal.
Sobre las entidades involucradas en el fraude la DGII informó que identificó a 82 empresas se descontaron comprobantes fraudulentos. Las empresas tienen actividades económicas diversas y sin relación tales como: restaurantes, constructoras, venta de computadores, materiales eléctricos, etc. Todas compraban al mismo proveedor.
Las empresas fueron notificadas para que presentaran copias físicas de los comprobantes y de los medios de pago, como demostración del gasto, pero ninguna demostró haber adquirido mercancía alguna.
Montás indicó que se están verificando todos los casos descubiertos de empresas que coinciden con el asesor impositivo que se dedicaba a fabricar Comprobantes Fiscales y precisó que el monto que dejó de percibir el Estado asciende hasta el momento en unos RD$ 500 millones
La funcionaria dijo esperar que los involucrados en este fraude reciban una sentencia ejemplar. La DGII y la fiscalía continuarán el proceso con otros dos casos similares que han sido detectados.




