Montevideo.- El gobierno del presidente José Mujica impulsará el desarrollo de la biotecnología, según un proyecto de ley marco que la declara de interés nacional y crea un registro de emprendimientos en esa área.
La Secretaría de Comunicación de la Presidencia informó hoy de varias medidas para estimular la producción del sector y la actualización de sus normativas, otorgándole beneficios tributarios a las empresas biotecnológicas.
Entre los argumentos, el director de Industrias, Sebastián Torres, señaló que el sector genera empleo de calidad y puede incrementar el valor agregado a los procesos agroindustriales.
Torres afirmó que una de las prioridades para este año es que se apruebe la ley marco para el sector y así contar con un marco normativo adecuado que permita el impulso de todas las aplicaciones vinculadas al sector.
Explicó que la oferta de conocimiento biotecnológico en Uruguay ha mejorado en los últimos 10 años y el país es capaz de ofrecer hoy capacidades en esa esfera en coincidencia con las necesidades del mercado.
Sin embargo, aclaró, el gobierno entiende que los aspectos relacionados a la generación de la demanda de dichos conocimientos por parte del sector productivo y la mejora del entorno de negocios requieren un impulso aún mayor.
Si sabemos que Uruguay es un país de características agroindustriales, nosotros pensamos que se puede agregar valor en ese tejido industrial desarrollando procesos tecnológicos, puntualizó Torres.
Si la evidencia en el mundo señala que ese sector genera empleo más calificado, mejores remuneraciones y mejor distribución del ingreso, nos parece que por esas características es uno de los sectores que es importante apuntalar, insistió.
La biotecnología fue definida como prioritaria por el gobierno desde el año 2008 en el marco de la estrategia de desarrollo industrial y trabajó en su caracterización y en la identificación de medidas de política para levantar las restricciones a su crecimiento.
El 2011 se lanzó el Plan Estratégico del Consejo Sectorial Biotecnológico, que integran 25 representantes de trabajadores, centros de innovación e instituciones públicas y privadas, con tres ejes centrales: política de Estado para el desarrollo de la biotecnología, desarrollo humano y desarrollo productivo.




