El fiasco ocurrido con la retirada temporal del Boeing 787 Dreamliner por un problema de su batería ha supuesto un quebradero de cabeza para todas aquellas líneas aéreas que tenían ese modelo de avión en sus flotas. Evidentemente, las rutas que operaban con él han tenido que pasar a otros modelos y eso sin contar las nuevas que estaban previstas.
Un gigantesco problema logístico que ha obligado a reestructurar las redes de itinerarios provocando suspensiones de algunas de ellas, por eso no es de extrañar que algunas compañías se hayan planteado una demanda contra Boeing.
El caos ha tenido mayor incidencia en aquellas que contaban con más unidades del Dreamliner. Un caso que puede servir de ejemplo es el de JAL (Japan Airlines), a la que no le ha quedado más remedio que cancelar muchos de sus vuelos baratos a Boston desde Tokio y a la inversa.
Esas cancelaciones empezaron el pasado mes de enero, el día 30, y seguirán este fin de semana entero. Pero la aerolínea acaba de anunciar que la cosa va más allá y este mes también se cancelarán esos vuelos para los días 9-10 y 15-16, sin descartar que haya más después.
Japan Airlines también avisa de recortes en las rutas que unen Tokio con San Diego y Moscú.



