Ramallah.- Las fuerzas de ocupación israelíes mataron en Cisjordania 27 palestinos inermes durante 2013, el año más letal en ese territorio en un lustro, según un informe de una entidad de derechos humanos.
El reporte de la entidad israelí B´Tselem fue circulado horas antes del programado arribo a Israel del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, para tratar de revivir las conversaciones de paz entre palestinos e israelíes, complicadas por el anuncio de la construcción de más de un centenar de viviendas para emigrantes en la Cisjordania y el este de Jerusalén.
La legislación internacional vigente considera crímenes de guerra la anexión de territorios de un Estado bajo ocupación militar y el asentamiento de poblaciones.
El número de muertos triplica el registrado en 2012 en la Cisjordania y coincide con un incremento de las acciones vandálicas de pobladores de los asentamientos sionistas en la Cisjordania y en Jerusalén, que los árabes llaman Al Quds.
Sin embargo, en la franja de Gaza ese año, 246 palestinos fueron ultimados por el Ejército israelí, la mayoría durante la agresión castrense en noviembre, durante la cual, además, cerca de dos mil personas sufrieron heridas, según el grupo de derechos humanos B´Tselem, integrado por personalidades israelíes.
Tras la liberación de 18 prisioneros palestinos la víspera, residentes en los asentamientos paramilitares en Jerusalén quemaron varios automóviles en medio de la noche y pintaron carteles en las paredes en los cuales amenazan a la población árabe con el exterminio, en un paradójico remedo del vandalismo de las camisas pardas en la Alemania hitleriana el siglo pasado.
De acuerdo con el reporte, nueve de las muertes de árabes en 2013 en la Cisjordania ocurrieron durante redadas a ciudades para arrestar a sospechosos de actividades nacionalistas.
La agrupación, creada en 1989 para inculcar el respeto a los derechos humanos en Israel, asimismo denuncia que las investigaciones sobre las muertes de personas desarmadas por lo general son lentas y chapuceras y no llegan a conclusiones creíbles.




