Abu Dhabi.-Rectificación de registros de casos, modernización de métodos de diagnóstico y rigurosas medidas preventivas caracterizan hoy al sector de salud en países árabes del golfo Pérsico ante la indetenible propagación de un letal coronavirus respiratorio.
El ministro de Salud de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Abdul Rahman al-Owais, exhortó a intensificar dentro de cada nación las campañas de sensibilización sobre el Síndrome Respiratorio de Medio Oriente (MERS), causante de 284 muertes, solo en Arabia Saudita desde septiembre de 2012.
Si bien Al-Owais aseguró que desde marzo de 2013 hasta ahora en EAU hubo 10 decesos por esa dolencia (seis nacionales y cuatro extranjeros), abogó por reforzar también la coordinación entre entidades de salud y epidemiología de la región, pues 691 personas han sido infectadas.
Durante una rendición de cuentas al Consejo Federal Nacional (parlamento), el titular emiratí indicó que en este país se detectaron 68 contagios, incluido un paramédico filipino en la ciudad oriental de Al-Ain.
La preocupación regional se hizo más patente tras datos de investigadores occidentales que dan por seguro que los camellos son portadores y trasmisores directos del coronavirus a los humanos, y un estudio saudita, según el cual, el 28 por ciento de los infectados es personal de la salud.
Los Estados árabes de la zona respaldan las indagaciones científicas con la esperanza de que se pueda lograr una vacuna contra el letal virus antes del inicio de la época de peregrinación musulmana del Hajj.
De hecho, en Kuwait y Arabia Saudita las autoridades de Salud en coordinación con las de Asuntos Religiosos preparan conferencias para generar conciencia entre los peregrinos antes del mes sagrado del Ramadán, en julio próximo y de la Umra (procesión nmenor).
Una pesquisa de virólogos de la universidad de Nottingham difundida en Riad identificó por primera vez que la secuencia del virus del MERS era idéntica entre dromedarios y sus dueños sauditas, lo cual sugiere que es un caso claro de trasmisión.
Sin embargo, la duda todavía persiste entre los investigadores sobre si se trata o no de una trasmisión respiratoria, porque uno de los propietarios analizados estaba administrando gotas nasales a su camello, pero se halló considerable cantidad de virus en la leche del animal.
A lo anterior se añadió que abril fue el mes con mayor número de personas infectadas en Arabia Saudita, aunque el ministro interino de Salud del reino wahabita, Adel Faqih, estimó que hubo un descenso significativo del 80 por ciento de contagiados en mayo.
Un 28 por ciento de los infectados de MERS en aquel país fueron médicos o paramédicos, mientras los casos de niños enfermos han sido muy limitados, precisó el titular al indicar que el 36 por ciento de los contagiados fueron extranjeros residentes, la mayoría contratados en el sector de la salud.




