Meditabundo: De las circunstancias políticas

Los impuestos por la mala administración son más que un atentado a la razón. A la pobreza le quita la comida y a los que los crean les sobra en demasía.
 
Conversaban el abuelo Tulio con su nieto Marco Tulio Cicerón, el abuelo le dijo: “Los gobiernos en las situaciones malas elevan los impuestos de un modo oneroso en nombre de la difícil situación. Y jamás los suprimirán porque cuando un gobierno establece un impuesto siempre encuentra excusas para mantenerlo por siempre jamás”. Termina la cita.
 
El sistema político dominicano no se inclina a una regla recta, moral. ¿Dónde están las verdades de la conciencia? No actúan con claridad, no afloran inspiraciones de un Estado en el que se está atento a uno mismo y cuanto le rodea. Ausencia total de virtud. La causa es que carecen de las fuerzas morales para encontrarse consigo mismo en el bien. Educarse, ser éticos. Se quedaron en la materia, no adquirieron los conocimientos, virtudes, para vivir bien. Son derrotados millonarios que causan males sociales. ¿Por qué no hacen suya la Doctrina Duartiana y la Boschista? Serían decisiones cimentadas en la justicia social. Alejado de lo que proporciona beneficio. Aferrarse al ejercicio del bien común y aplicar la sentencia de Séneca: “Solo es útil lo honesto”. Estar en el centro del pueblo, comportamiento de la honestidad administrativa aplicada a los actos sumidos al juramento de cumplir y hacer cumplir la Constitución y leyes. Prudencia, la gran regla de la conducta moral que predicaron con el ejemplo Duarte, Espaillat y Bosch.
 
Es un desorden la administración del erario como lo evidencian los 67 informes de la Cámara de Cuentas con irregularidades, que están engavetados en manos de la justicia. Esto nos recuerda la Grecia clásica cuando Solón apodado el legislador fue preguntado acerca del orden en sentido general. Contestó: “Que el pueblo obedezca a los gobernantes y que los gobernantes obedezcan las leyes”.
 
Las circunstancias hablan, indican. El decreto 486-12 que crea la Dirección de Ética e Integridad Gubernamental y el Código de Pautas Éticas son los deseos, rumbos de singladuras en la búsqueda del bienestar del pueblo, eliminando corrupción que vive como una polilla contenta dentro del erario. A los corruptos dejar caer sobre su cabeza todo el rigor de la ley como relata la fábula. Esquilo padre de la tragedia clásica griega murió porque un águila confundió su cabeza calva con una roca y dejó caer sobre ella una tortuga.
 
Nuestro invitado de hoy. Una enseñanza de mi padre, el sabio refrán: “Hidalgo honrado-antes roto que remendado”. Expresaba: El hombre honrado prefiere la pobreza a remediarla por medio ilícito.

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