La confianza del consumidor brasileño cayó en marzo por tercer mes consecutivo y a un mínimo histórico debido a que el aumento del desempleo, tasas de interés más altas y una aceleración de los precios mermaron los presupuestos de las familias, mostró un sondeo privado publicado este miércoles.
La Fundación Getulio Vargas (FGV) dijo que su índice de confianza cayó a 82,9 en marzo desde 85,4 en febrero, que había sido su nivel más bajo desde que comenzó la serie histórica en septiembre de 2005.
«Además de temas económicos como inflación y trabajo, el consumidor brasileño también está preocupado sobre la actual agitación política y riesgos al suministro de agua y energía» dijo el economista de FGV Aloisio Campelo en un comunicado.
