El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas analiza hoy la situación del diálogo entre Irán y el Grupo 5+1 sobre el programa nuclear del país persa, proceso que las partes esperan sellar con un acuerdo antes del 30 de junio.
La reunión del órgano de 15 miembros, presidido este mes por Malasia, tiene como centro un reporte del panel de expertos activado a partir de la resolución 1929, de 2010, del Consejo, que incluye varias sanciones contra Teherán.
Asimismo, se celebra en el contexto de nuevas negociaciones para materializar en un pacto el entendimiento del pasado 2 de abril en Lausana, de cara al llamado Plan de Acción Conjunta, el cual llevaría al levantamiento de las medidas punitivas impuestas a la república islámica.
Ello se implementará a partir del compromiso iraní de no fabricar armas de exterminio y cooperar con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA
Entonces, la nación persa avanzó en el acercamiento de posiciones con las potencias que tienen escaño permanente y derecho al veto en el Consejo de Seguridad (Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia y China) más Alemania (G5+1).
Según los especialistas, desde la firma del texto en Lausana, Suiza, Teherán ha cumplido sus obligaciones y colaborado con el OIEA.
«El Panel no identificó casos de actividades prohibidas bajo las resoluciones del Consejo, ni ningún estado miembro reportó tales violaciones», reconocen en su informe final los expertos, cuyo mandato expira el 9 de julio.
Sin embargo, señalan que Irán ejecutó acciones a tener en cuenta -pese a no formar parte de lo dispuesto en el Plan de Acción Conjunta- como «el empleo de misiles balísticos Fateh 100 durante los ejercicios militares Gran Profeta y la transferencia de armas».
En su reporte, los especialistas encabezados por Salomé Zourabichvili advierten a la comunidad internacional que, pese a los progresos, las sanciones contra Irán siguen vigentes y, por tanto, son de estricto cumplimiento.
«El Consejo de Seguridad, en una nueva resolución, apoyará el acuerdo final y abordará la cuestión de las sanciones, tema que ha estado en el centro de recientes negociaciones, pero hasta la fecha, esas medidas mantienen su pleno efecto», detallaron.
Occidente e Israel libran desde hace años una campaña para atribuir a Irán el supuesto interés de fabricar armas nucleares, acusaciones rechazadas por Teherán, que insiste en el carácter pacífico de su programa, y lo injusto y unilateral del castigo dirigido a golpear la economía nacional.
