Londres.– El entrenador del Southampton, Tonda Eckert, fue sancionado por la Asociación de Fútbol de Inglaterra (FA) con una suspensión de seis semanas, aunque quedó en suspenso, y una multa de 28,000 libras esterlinas por su participación en el denominado escándalo “Spygate”.
La FA informó que Eckert admitió tres infracciones relacionadas con la observación no autorizada de los entrenamientos de clubes rivales entre diciembre de 2025 y mayo de 2026. Los equipos involucrados fueron Oxford United, Ipswich Town y Middlesbrough.
La suspensión no será aplicada de inmediato. El castigo permanecerá suspendido hasta el final de la temporada 2027-28 y solo entrará en vigor si Eckert vuelve a infringir las reglas relacionadas con la obtención o utilización de información procedente de la observación de entrenamientos de otro club.
El caso que sacudió al Southampton
El episodio más polémico ocurrió en mayo, cuando un miembro del personal del Southampton fue descubierto grabando clandestinamente un entrenamiento del Middlesbrough antes de la semifinal del playoff de ascenso al Championship.
El Southampton terminó avanzando en aquella eliminatoria, pero posteriormente la English Football League (EFL) expulsó al club de la final del playoff y le impuso una deducción de cuatro puntos para la temporada 2026-27. El club también reconoció haber realizado observaciones de entrenamientos del Oxford United y del Ipswich Town.
La EFL determinó que Eckert había autorizado específicamente las acciones de espionaje. Sin embargo, como ese organismo no tenía facultades para sancionarlo individualmente, el expediente fue remitido a la FA, que posteriormente presentó los cargos contra el entrenador.
Eckert continuará al frente
Pese a la sanción, Eckert podrá continuar dirigiendo al Southampton desde el banquillo. El técnico alemán asumió la responsabilidad por lo ocurrido y previamente ofreció disculpas públicas por su participación en el caso.
El Southampton manifestó que acepta la decisión de la FA y aseguró que se han implementado medidas para evitar que situaciones similares vuelvan a producirse dentro del club.
La decisión permite a Eckert mantenerse al frente del equipo y dirigir incluso el próximo compromiso ante Portsmouth, mientras el Southampton intenta dejar atrás una controversia que terminó costándole su participación en la fase decisiva de la lucha por el ascenso.




