SANTO DOMINGO. El Servicio Nacional de Salud (SNS) informó que continúa fortaleciendo la Red Nacional de Trauma con el objetivo de reducir las muertes, lesiones y discapacidades ocasionadas por accidentes de tránsito, mediante la ampliación de hospitales especializados, la modernización de las áreas de emergencia y la incorporación de nuevas herramientas para optimizar la atención de los pacientes.
La iniciativa, puesta en marcha por el presidente Luis Abinader en 2024, busca garantizar una respuesta más rápida, oportuna y especializada a las personas que sufren traumas como consecuencia de siniestros viales.
Como parte de este proceso, el SNS ha impulsado la construcción, ampliación y fortalecimiento de hospitales traumatológicos y unidades especializadas, con la finalidad de reducir los tiempos de traslado y asegurar que los pacientes reciban atención en centros con capacidad para tratar este tipo de emergencias.
Actualmente, la Red Nacional de Trauma está integrada por cinco hospitales especializados bajo la administración del SNS: los traumatológicos Dr. Darío Contreras, Dr. Ney Arias Lora, Profesor Juan Bosch, en La Vega, además de los nuevos centros de Higüey y Azua.
La institución también informó que continúan los trabajos de construcción de nuevos hospitales traumatológicos en Sosúa y San Cristóbal, así como de una Unidad de Trauma en el Hospital Regional Luis L. Bogaert, proyectos que ampliarán la cobertura de estos servicios en distintas regiones del país.
Otra de las iniciativas en desarrollo es la mapificación de la Red Nacional de Trauma, una plataforma que permitirá monitorear en tiempo real la capacidad operativa y los principales indicadores de los hospitales especializados, facilitando la toma de decisiones y una administración más eficiente de los recursos.
El SNS destacó además la implementación del Protocolo Nacional de Atención en Trauma en los cinco hospitales de la red, con el propósito de estandarizar los procesos de atención, ofrecer servicios especializados y disminuir la mortalidad, especialmente durante el traslado de los pacientes.
Según los datos ofrecidos por la institución, la Red Nacional de Trauma mantiene una tasa de supervivencia superior al 98 %, con una mortalidad intrahospitalaria inferior al 2 %. Asimismo, registra una tasa de infección por debajo del 2 % y ha logrado reducir el tiempo de ocupación de camas y de los procedimientos quirúrgicos a un promedio de tres a cuatro días.
Expansión de la Red Nacional de Helipuertos
Como parte del fortalecimiento de la respuesta ante emergencias, el SNS también continúa ampliando la Red Nacional de Helipuertos.
En la actualidad, dispone de helipuertos en los hospitales Traumatológico Dr. Ney Arias Lora, Profesor Juan Bosch, en La Vega; la Ciudad de la Salud; el Hospital Provincial Dr. Pedro Emilio de Marchena, en Bonao, y el Hospital Provincial Dr. Ángel Contreras, en Monte Plata.
Además, se construyen nuevas plataformas de aterrizaje en el Hospital Traumatológico de Azua, el Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez, en Santiago, y el Hospital General y de Especialidades Nuestra Señora de La Altagracia, en Higüey.
De acuerdo con el SNS, estas infraestructuras facilitan el traslado aéreo de pacientes críticos entre los distintos centros asistenciales y reducen significativamente los tiempos de respuesta en situaciones de emergencia.
Emergencias renovadas y fortalecimiento de las UCI
La institución informó igualmente que ha remozado y equipado cerca de 60 áreas de emergencia en hospitales de todo el país, con el objetivo de brindar una atención inicial más rápida y estabilizar a los pacientes antes de ser referidos a un centro traumatológico especializado.
El fortalecimiento de la Red Nacional de Trauma también incluye una mayor coordinación con las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), lo que permite conocer en tiempo real la disponibilidad de camas, equipos e insumos para atender pacientes en estado crítico.
El SNS señaló que estas acciones forman parte del proceso de modernización de la Red Pública de Salud, orientado a mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias, optimizar la atención hospitalaria y ofrecer servicios de salud con mayores niveles de eficiencia y calidad.




