Santo Domingo RD. A propósito de que abril es el mes de la prevención del abuso infantil y de que en los últimos tiempos en el país se han registrado trágicos sucesos que involucran a menores de edad asesinados, una realidad que resalta la debilidad en el sistema de protección a niños, niñas y adolescentes, que a menudo se ven expuesto a violencia intrafamiliar, experto asegura que República Dominicana no cuenta con una seguridad real para las víctimas.
De acuerdo a los datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), desde el 20218 centenares de niños han sido víctimas de homicidio en el país, mientras que el 63 % de la infancia dominicana ha sufrido métodos de disciplina violenta en sus hogares o escuelas.
Ante esta realidad, el destacado sociólogo, Jaime Taveras, consideró que las instituciones de protección al menor en el país no están funcionando correctamente para lograr el objetivo, ya que a su entender estas se manejan sin planificación ni seguimiento a los casos a flin de garantizar la seguridad del menor de edad.
“El sistema de protección infantil en RD no funciona, no tiene un presupuesto tampoco que le ayude a proteger a los menores, eso es por si casualidad, no hay un seguimiento, no hay una planificación, no hay una protección real”, sostuvo Taveras
Sin embargo, en enero El Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), afirmó que atendió 27,421 casos de menores de edad en situaciones de riesgo, vulnerabilidad o vulneración de derechos durante el año 2025, asegurando un abordaje integral de cada caso, contemplando la salud, la alimentación, la educación, el apoyo psicológico, la recreación y el acompañamiento de trabajadores sociales.
Consecuencias de la violencia infantil
Las consecuencias de la exposición temprana a la violencia grave y prolongada pueden generar estrés tóxico, una activación del sistema de respuesta al estrés que puede alterar el desarrollo cerebral, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Esto afecta a la regulación emocional, la memoria y la capacidad de aprendizaje, y aumenta el riesgo de que la niña o niño repita los patrones de violencia como víctima o como agresor.
A nivel global la OMS estima que el 40 % de los niños expuestos a violencia presentan afectaciones en su salud mental; el 35 % desarrolla conductas agresivas; el 30 % muestra bajo rendimiento académico y el 25 % experimenta deterioro en sus relaciones sociales.
Asimismo, según la serie “Violencia contra los niños” publicada en la revista ‘The Lancet’ en 2016, el maltrato infantil está asociado con mayores tasas de depresión y ansiedad; menor rendimiento educativo y mayor riesgo de reproducir violencia en la adultez.




