En 2023, Amanda Ungaro, una modelo brasileña que fue traída a Estados Unidos en el avión de Jeffrey Epstein cuando tenía 16 años, intentaba construir una nueva vida en el sur de Florida junto a su hijo adolescente, muy alejada del mundo del modelaje en el que había crecido en Nueva York.
Dos años después, Ungaro, de 41 años, fue esposada y recluida en un centro de detención de inmigración en Miami-Dade, donde pasó tres meses en condiciones difíciles antes de ser trasladada abruptamente a Louisiana y, posteriormente, deportada a Brasil.
Ungaro, quien también se desempeñó como diplomática durante la primera administración Trump, llamó la atención de la policía en abril de 2024, después de que las autoridades recibieran una denuncia anónima que indicaba que ella y su esposo, Joao Araujo —cirujano plástico brasileño—, estaban realizando procedimientos estéticos sin licencia en su centro de bienestar en Aventura.
Su arresto por parte de la policía de Aventura el pasado mes de junio derivó en su deportación a Brasil en octubre. Ungaro afirma que su deportación fue instigada por su expareja, Paolo Zampolli, antiguo aliado de Trump y exfuncionario de su administración.
Ungaro acusó a Zampolli de utilizar su influencia para presionar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) con el fin de lograr su deportación y así obtener la custodia de su hijo de 16 años.
Ahora, ella ha decidido contraatacar. Ungaro, quien formó parte del círculo social del presidente Donald Trump y de Melania durante años, publicó una serie de mensajes airados en la red social X, dirigidos tanto a la primera dama y al presidente, como a la ex fiscal general de EEUU, Pam Bondi.
“Derribaré su sistema corrupto, aunque sea lo último que haga en mi vida. Llegaré hasta el final; no tengo miedo. Quizás ustedes deberían temer a lo que yo sé… a quiénes son ustedes y a quién es su esposo”, declaró en una publicación fechada el 8 de abril, en la que etiquetó la cuenta de X de la primera dama.
Asimismo, amenazó con emprender acciones legales contra la primera dama “y su esposo pedófilo”. Dirigiéndose a Bondi, escribió en una publicación: “¿Comprendes plenamente la información que poseo sobre ti y sobre las personas vinculadas a ti?
Te aconsejo encarecidamente que reflexiones sobre la gravedad de estos asuntos. Cualquier medida que se tome en mi contra, o cualquier intento de agravar esta situación, podría acarrear importantes consecuencias legales”.
El nombre de Epstein no fue mencionado en las publicaciones de Ungaro, las cuales han sido eliminadas desde entonces. Habla Melania Sin embargo, al día siguiente —el 9 de abril— Melania Trump realizó una inusual declaración pública desde la Casa Blanca para desvincularse de Epstein. Afirmó que cualquier insinuación de que ella y Epstein fueran algo más que meros conocidos sociales era infundada.




