Don Héctor Rizek transformó la industria cacaotera de RD en un referente mundial

En este escrito detallamos algunos de sus logros, legado y relación con el extinto presidente Joaquín Balaguer
Don Héctor Rizek

Don Héctor José Rizek Llabaly  fue un emblemático empresario dominicano, ampliamente reconocido como el «Patriarca del Cacao» por su papel fundamental en transformar la industria cacaotera de la República Dominicana en un referente mundial, lamentablemente, el domingo partió de este mundo, pero estamos confiados de que está en los brazos de nuestro Señor Jesucristo.

Nacido en San Francisco de Macorís, Rizek Llabaly dedicó su vida a continuar y expandir el legado de su padre, Nazario Rizek, quien llegó al país en 1895 y comenzó la tradición familiar en 1905. Bajo su liderazgo, el Grupo Rizek no solo se consolidó como el principal exportador de cacao del país, sino que también impulsó al país como uno de los mayores productores de cacao orgánico del mundo.

Fue pionero en la implementación de procesos de fermentación y secado de alta calidad, lo que permitió que el cacao dominicano alcanzara estándares internacionales de excelencia.

Bajo su mando, la empresa se convirtió en una de las mayores productoras de cacao orgánico a nivel global, posicionando la marca país en mercados de lujo.

Fomentó el agroturismo y la educación sobre el producto a través de iniciativas como la Ruta del Cacao y la marca de chocolate premium Kahkow.

Fue galardonado como Agroempresario del Año debido a su impacto en la agricultura nacional y su compromiso con los productores locales.

Legado
Falleció el 28 de marzo de 2026. a los 95 años. Su partida fue lamentada por diversos sectores de la sociedad dominicana, quienes resaltaron su ética de trabajo, su visión de país y su capacidad para generar bienestar en las comunidades rurales. Tras su deceso, se han presentado propuestas para crear un Museo del Cacao en su honor como tributo a su trayectoria.

Su relación con Balaguer
Héctor Rizek Llabaly (1931-2026) mantuvo una relación de respeto y colaboración técnica con el presidente Joaquín Balaguer, fundamentada principalmente en su rol como asesor y funcionario en el área económica y financiera del Estado dominicano.

El vínculo más relevante entre ambos se dio a través de la Junta Monetaria del Banco Central de la República Dominicana, organismo donde Rizek Llabaly fue designado como miembro por el Dr. Balaguer en el año 1985.

Balaguer, conocido por rodearse de figuras empresariales sólidas para gestionar la estabilidad económica, integró a Rizek Llabaly en la toma de decisiones monetarias de alto nivel.

Su labor en la Junta Monetaria se extendió durante gran parte de los gobiernos de Balaguer (especialmente en el periodo 1986-1996), lo que refleja la confianza que el mandatario depositaba en su visión sobre el sector agrícola y las finanzas nacionales.

El modelo de Balaguer priorizaba la industrialización del sector agrícola y el ahorro público. El éxito de Rizek en transformar el cacao dominicano en un producto de exportación de alto valor encajaba con los objetivos desarrollistas de la época.

Durante los periodos balagueristas, Rizek recibió diversos galardones por su trayectoria agroindustrial, consolidándose como uno de los interlocutores principales entre el sector privado de San Francisco de Macorís y el Palacio Nacional.

A diferencia de otros empresarios de la época con perfiles más políticos, el acercamiento de Don Héctor con Balaguer fue eminentemente profesional y consultivo, enfocado en el fortalecimiento de la agroindustria y la estabilidad económica del país.

Apoyo de Balaguer al cacao
Una de sus acciones más recordadas ocurrió en 1961 cuando, tras la caída de Trujillo, Balaguer anunció la derogación del impuesto a la exportación de cacao, que en ese momento representaba hasta el 100% del precio, para aliviar la carga económica de los productores.

En julio de 1961, mediante la Ley No. 5586, promulgó la creación de la Dirección del Café y del Cacao, centralizando los esfuerzos estatales para regular y promover ambos cultivos clave.

A través de leyes de promoción industrial, su gobierno exoneró de impuestos la importación de maquinaria y materias primas. Esto permitió que empresas locales, como las del Grupo Rizek, tecnificaran sus procesos de procesamiento y exportación.

Balaguer impulsó leyes para dinamizar el sector rural, incluyendo la Ley 314, que definía el latifundio y buscaba una distribución de tierras que favoreciera la productividad agrícola en diversas áreas, incluyendo las zonas cacaoteras.

Durante sus mandatos, el gobierno aprovechó los periodos de precios internacionales altos para el cacao, azúcar y café para fortalecer el aparato económico nacional y financiar obras de infraestructura vial que facilitaban el transporte de los productos desde el campo a los puertos.

Desde DominicanosHoy, «lamentamos profundamente la partida de don Héctor Rizek. Su visión de largo plazo y compromiso con el desarrollo del país seguirán guiando nuestro camino. Paz a su alma».

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