Río de Janeiro.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este viernes durante un evento en Río de Janeiro que prohibió la entrada al país a Darren Beattie, asesor del jefe de Estado estadounidense, Donald Trump, y quien había solicitado autorización para visitar al exmandatario Jair Bolsonaro en la prisión en la que cumple una condena por golpismo.
La decisión se tomó teniendo en cuenta la «omisión y falsificación» de información relevante sobre el motivo de la visita al momento de solicitar el visado en Washington, explicaron a EFE fuentes diplomáticas brasileñas.
La cancillería había otorgado visa al asesor para participar en un evento en São Paulo y se enteró por la prensa de que el alto funcionario estadounidense planeaba visitar a Bolsonaro en prisión.
«A ese americano que dijo que vendría a visitar a Jair Bolsonaro se le prohibió entrar. Yo lo prohibí mientras no liberen los visados de mi ministro de Salud», declaró Lula durante la reinauguración de un área del Hospital Federal de Andaraí, en Río de Janeiro.
Lula recordó que el Gobierno de Trump le canceló la visa a su ministro de Salud, Alexandre Padilha, a su esposa y a una hija de 10 años en represalia por el programa brasileño que contrata médicos cubanos para atender áreas aisladas del país.
Lula recordó que el Gobierno de Trump le canceló la visa a su ministro de Salud, Alexandre Padilha, a su esposa y a una hija de 10 años en represalia por el programa brasileño que contrata médicos cubanos para atender áreas aisladas del país.
El magistrado Alexandre de Moraes, instructor del proceso que puso en prisión a Bolsonaro, autorizó esta semana que Beattie le hiciera una visita al expresidente en prisión el 18 de marzo.
Pero, tras consultar al juez sobre el caso, ya que Beattie solicitó un cambio en la fecha, el canciller brasileño, Mauro Vieira, afirmó que la visita de un asesor del presidente Trump al exmandatario en prisión podía configurar una «injerencia indebida» en año electoral.
Antes incluso de solicitar reuniones con funcionarios de la cancillería brasileña, Beattie, asesor sénior para Política de Brasil del Departamento de Estado de Estados Unidos, pidió autorización para encontrarse con el líder ultraderechista, quien cumple una condena de 27 años de prisión por tramar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022.
Sin embargo, la Cancillería informó que esa reunión con el expresidente en ningún momento fue informada por el consejero de Trump, quien solo había comunicado su intención de viajar al país «para una conferencia sobre minerales críticos y para reuniones oficiales con representantes del Gobierno brasileño».




