Santo Domingo, RD.-Considerando que los comerciantes-detallistas constituyen el eje principal del sistema de distribución de alimentos, el ingeniero Benigno Encarnación, plantea la necesidad de reformar el sistema de comercialización agropecuaria.
Para ello, el secretario nacional de Organización del Frente Agropecuario del PRM, destacó que denominada cadena de intermediación representa la principal causa del alto costo de los alimentos en la República Dominicana, propuso un anteproyecto orientados a ordenar la comercialización agropecuaria, reducir la intermediación y garantizar precios justos para productores y consumidores.
Explicó que se trata de una iniciativa que busca que el productor reciba al menos el 30% del valor final del producto, mientras que el resto se traduzca en menores costos para el público.
Afirmó que el eje central de la iniciativa es reducir el peso excesivo de la cadena de intermediación, que actualmente absorbe hasta un 60 % del valor que debería beneficiar al productor y al consumidor final.
Aseguró que debido a esta distorsión se encarece los alimentos y reduce la rentabilidad del pequeño y mediano productor, poniendo en riesgo la sostenibilidad del sector agropecuario.
En ese sentido, sugirió que mecanismos para que los detallistas adquirir los productos de forma más directa, mediante mecanismos organizados que faciliten la negociación de precios consensuados.
Agregó que se esta manera, los alimentos podrían llegar a los colmados y comercios de barrio con reducciones de hasta un 30 % en su precio, sin sacrificar la rentabilidad de los actores involucrados.
Para ello, la iniciativa contempla un plan de reestructuración del Mercasanto Domingo: rescatar su visión original y replicar el modelo mediante la creación de cinco mercados terminales regionales estratégicamente distribuidos en el país.
“Estos mercados funcionarían como centros de terminación del producto, donde se realicen procesos de clasificación, lavado y empaque, agregando valor antes de que los alimentos lleguen a mayoristas, supermercados y detallistas. De esta manera, los comerciantes recibirían productos estandarizados, de calidad garantizada y listos para su comercialización”.
El pasado, subdirector del Inespre, aseguró que la incorporación de este valor agregado permitiría establecer precios más justos y transparentes, beneficiando directamente al consumidor final.
Además, fortalecería la competitividad de los colmados frente a los supermercados, que hoy dominan el mercado gracias a sus sistemas de calidad e inocuidad.
Otro aspecto fundamental de la propuesta es la creación de centros de acopio dirigidos de manera conjunta por representantes del comercio local y de los productores organizados. Este esquema busca garantizar disciplina productiva, mejoras en la calidad, uso de variedades de alto rendimiento y cumplimiento de normas sanitarias.
Desde esta perspectiva, el rol del Estado, a través de Inespre, se mantiene como un actor con fuerte componente social.
“Cuando los precios de los alimentos se disparan, la presión recae sobre el Gobierno, lo que hace indispensable su participación para proteger a los sectores más vulnerables y a la clase media”.
Finalmente, la iniciativa se presenta como un aporte constructivo al Gobierno y al presidente Luis Abinader, con el objetivo de fortalecer la seguridad alimentaria, garantizar precios asequibles y consolidar un sistema de comercialización agropecuaria más equitativo.
De implementarse, este modelo podría marcar un antes y un después en la relación entre productores, comerciantes y consumidores en la República Dominicana.




