El nuevo primer ministro de Haití prometió rescatar la seguridad, elecciones y asistencia humanitaria
Faltando horas para que concluyera su mandato, el Consejo Presidencial Provisional de Haití (CPT), designó como primer ministro a Alix Didier Fils-Aimé, quien contaba con el respaldo de los Estados Unidos de Norteamérica.
Inmediatamente asumió, en un discurso Fils-Aimé prometió establecer seguridad, celebrar elecciones y desarrollar un plan humanitario de emergencia para proporcionar alimentos, atención y refugio a los más vulnerables.
El primer pronunciamiento de apoyo provino de la Embajada estadounidense en Puerto Príncipe en una publicación en la red social X, en la que expresó su disposición a trabajar con el primer ministro en la prioridad de estabilizar el país, y subrayó su responsabilidad de conducir a Haití en un momento decisivo.
Días antes Washington desplegó un buque de guerra y dos barcos de la Guardia Costera de Estados Unidos en aguas cercanas a Puerto Príncipe, lo que para analistas refleja la disposición de Estados Unidos a usar la amenaza y la fuerza para sus decisiones políticas en el hemisferio occidental.
La misma noche del sábado, el Gobierno dominicano exhortó al liderazgo político haitiano a preservar la cohesión institucional y a mantener el respaldo al primer ministro.
Asimismo, en un comunicado de la Cancillería se expresa que: “En un momento particularmente delicado, la comunidad internacional comprometida con los esfuerzos de estabilización requiere señales claras de consenso y responsabilidad por parte del liderazgo haitiano”.
Esta postura es compartida por la Organización de las Naciones Unidas, que ve en la centralización del mando una oportunidad para agilizar la llegada de la misión multinacional de seguridad.
Para la comunidad extranjera, el primer ministro representa la última apuesta viable para detener el colapso total del Estado haitiano.
Respaldo de Estados Unidos
Washington destacó la importancia de que los esfuerzos para recuperar la estabilidad y reforzar la seguridad sean liderados por los propios haitianos, en consonancia con las aspiraciones de su población.
El mensaje recordó, además, que —como ha enfatizado el secretario de Estado Marco Rubio— el progreso duradero en Haití depende de una gobernanza responsable, de mejoras sostenidas en las condiciones de seguridad y de una asociación internacional constante que respalde la soberanía haitiana.
Estados Unidos reafirmó su compromiso de cooperación con las autoridades haitianas y con socios regionales para contribuir a la estabilización del país caribeño, en un contexto marcado por desafíos de seguridad y gobernabilidad.
Posición de República Dominicana
El Gobierno dominicano, ante la coyuntura política que atraviesa Haití, exhorta al liderazgo político haitiano a preservar la cohesión institucional y a mantener el respaldo al Gobierno encabezado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, a partir de este 7 de febrero.
En un momento particularmente delicado, la comunidad internacional comprometida con los esfuerzos de estabilización requiere señales claras de consenso y responsabilidad por parte del liderazgo haitiano.
De igual forma, el pueblo haitiano espera un Gobierno capaz de responder a sus necesidades más básicas y de encauzar el país hacia la normalidad institucional.
En los próximos meses se desplegará y entrará en operación la Fuerza de Supresión de Bandas (GSF), junto con otros componentes del esfuerzo multilateral orientado a apoyar la estabilización de Haití, la celebración de elecciones y el fortalecimiento institucional, con el objetivo de poner fin a la violencia
desatada por bandas criminales que han usurpado el control en amplias zonas del territorio haitiano.
El Gobierno dominicano reconoce los avances iniciales registrados en materia de seguridad por la fuerza de tarea establecida por el primer ministro Fils-Aimé, y reitera que cualquier paso que contribuya a restablecer la autoridad del Estado haitiano resulta esencial para el éxito de los esfuerzos en curso.
República Dominicana reafirma su compromiso con las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas relativas al apoyo a la seguridad en Haití y reclama su plena implementación.
Mano dura contra la inseguridad
El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, al asumir su cargo, prometió tomar medidas severas para resolver el problema de la inseguridad causada por las bandas armadas.
Aseguró que su gobierno perseguirá a las bandas y sus cómplices hasta recuperar las zonas ocupadas y garantizando que la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas actuarán con rigor. Sus declaraciones se dieron tras encabezar un Consejo de Ministros y recibir el mandato del país. poder sea entregado a líderes libremente elegidos por el pueblo.
Respuesta de la sociedad civil y las bandas
En las calles de Puerto Príncipe, la reacción ciudadana oscila entre la esperanza cautelosa y el escepticismo. Tras años de promesas incumplidas, la población civil demanda resultados inmediatos en materia de seguridad más que cambios en el organigrama político. Por otro lado, la coalición de bandas armadas ha reaccionado con una escalada de hostilidades, desafiando abiertamente la promesa de “mano dura” del primer ministro. Esta resistencia violenta subraya el reto principal de Fils-Aimé: demostrar que su autoridad no solo existe en el papel, sino que tiene la capacidad real de retomar el control del territorio nacional. A nivel local, la disolución del CPT puso fin a la parálisis, pero la acumulación de poder en Fils-Aimé genera preocupación en la oposición.-elcaribe.com.do




