El papa León XIV considera necesario “realizar más plenamente la reforma eclesial” ante los desafíos actuales, para seguir siendo “atentos intérpretes de los signos de los tiempos”, según dijo en la audiencia general de los miércoles y a pocas horas de su primera “cumbre” con cardenales de todo el mundo.
El papa destacó que, tras el Año jubilar, empieza un “nuevo ciclo de catequesis que se dedicará al Concilio Vaticano II y a la reelectura de sus documentos” porque, aunque este evento eclesial es “el Magisterio que constituye todavía hoy la estrella polar del camino de la Iglesia”, “también es verdad que la generación de obispos, teólogos y creyentes del Vaticano II hoy ya no están”.
Gracias a aquel Concilio, dijo, la Iglesia Católica se comprometió a “buscar la verdad a través del camino del ecumenismo, del diálogo interreligioso y del diálogo con las personas de buena voluntad”.
“Este espíritu, esta actitud interior, debe caracterizar nuestra vida espiritual y la acción pastoral de la Iglesia, porque todavía debemos realizar más plenamente la reforma eclesial en clave ministerial y, delante de los desafíos actuales, estamos llamados a seguir siendo atentos intérpretes de los signos de los tiempos, alegres anunciadores del Evangelio, valientes testigos de justicia y de paz”, indicó el pontífice.
León XIV pronunció estas palabras pocas horas antes del inicio del primer Consistorio Extraordinario de su pontificado, una reunión con todos los cardenales que durará dos días y que se celebrará a puerta cerrada con el objetivo de que los purpurados brinden “apoyo y consejo” al papa “en el ejercicio de su alta y gravosa responsabilidad en el gobierno de la Iglesia universal”.
El papa ha congregado desde este miércoles en el Vaticano a cardenales de todo el mundo en una cumbre con la que pretende recabar sus pareceres sobre temas clave para el futuro de la iglesia.




