Los Estados Unidos capturaron y sacaron de Venezuela al presidente Nicolás Maduro, su esposa Cilia Flores y algunos de sus colaboradores, durante un ataque militar perpetrado la madrugada de este sábado en Caracas y otros puntos estratégicos. Se habla de la captura, no confirmada, del ministro Diosdado Cabello, brazo fuerte del chavismo.
“Estados Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, ha sido capturado y trasladado fuera del país”, escribió en Truth Social.
El presidente Donald Trump elogió lo que llamó una “operación brillante” en una breve entrevista telefónica con The New York Times la mañana del sábado, poco después de su anuncio de que Estados Unidos había capturado y destituido al presidente Nicolás Maduro.
“Mucha buena planeación y muchas grandes, grandes tropas y grandes personas”, dijo Trump al Times. “Fue una operación brillante, en realidad”.
La historia escribirá que hoy, 3 de enero de 2026, se reportó que Nicolás Maduro había sido capturado y sacado de Venezuela tras una operación militar de gran escala llevada a cabo por los Estados Unidos, ejecutado por la unidad de élite Delta Force.
La madrugada de este sábado se registraron múltiples explosiones y el sobrevuelo de aeronaves militares en Caracas y otras regiones estratégicas como Miranda, Aragua y La Guaira.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez, cuya residencia habría sido atacada, declaró inicialmente desconocer el paradero de Maduro y calificó las acciones como una «gravísima agresión militar», exigiendo una fe de vida inmediata.
Maduro había asumido un tercer mandato el 10 de enero de 2025, tras unas elecciones fraudulentas y estaba proyectado concluir en 2031, antes de estos eventos que llevaron a su derrocamiento.
El Gobierno de Venezuela acusó formalmente a Estados Unidos de perpetrar lo que calificó como una “gravísima agresión militar” contra territorio venezolano, tras las explosiones registradas la madrugada de este sábado en Caracas y otras localidades del país, y anunció la declaratoria de estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional.
En un comunicado oficial difundido a primeras horas de la madrugada y del que se hizo eco en sus cuentas de redes sociales el presidente de Colombia, Gustavo Petro, el Gobierno venezolano afirmó que los ataques habrían alcanzado “localidades civiles y militares” de la capital, así como zonas de los estados Miranda, Aragua y La Guaira.
Cuando no se conocía sobre la captura de Maduro, el gobierno, de acuerdo a un comunicado, calificó los ataques como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, en particular de los principios de soberanía, igualdad entre los Estados y prohibición del uso de la fuerza.
Según el texto, la acción militar atribuida al Gobierno de Estados Unidos “amenaza la paz y la estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe”, y pone en riesgo la vida de millones de personas. Caracas sostiene que el objetivo de la ofensiva sería apoderarse de los recursos estratégicos del país, especialmente el petróleo y los minerales, y forzar un cambio de régimen político.
“Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino”, señala el comunicado, que denuncia un intento de imponer “una guerra colonial” contra Venezuela.
Movilización y despliegue militar
El Ejecutivo venezolano llamó a las fuerzas sociales y políticas del país a movilizarse y repudiar lo que calificó como un “ataque imperialista”. De acuerdo con la declaración oficial, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana se encuentra desplegada en “perfecta fusión popular-militar-policial” para garantizar la soberanía y el orden interno.
Asimismo, el Gobierno informó que activará su ofensiva diplomática ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, la CELAC y el Movimiento de Países No Alineados, con el objetivo de exigir la condena internacional y responsabilidades al Gobierno estadounidense.
En el plano interno, Maduro ordenó la implementación inmediata de los planes de defensa nacional y firmó el decreto que declara el estado de Conmoción Exterior, amparado en la Constitución venezolana y en las leyes de seguridad y de estados de excepción. El texto indica que la medida busca “proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas” y activar todos los mecanismos de defensa del país.
También fue instruido el despliegue inmediato del Comando para la Defensa Integral de la Nación y de los órganos de dirección de defensa en todos los estados y municipios.
Derecho a la legítima defensa
El Gobierno venezolano invocó el artículo 51 de la Carta de la ONU para reservarse el derecho a ejercer la legítima defensa y convocó a los pueblos y gobiernos de América Latina, el Caribe y otras regiones del mundo a manifestar su solidaridad.
Hasta el cierre de esta edición, Washington no había emitido una reacción oficial sobre las acusaciones formuladas por Caracas, mientras persiste la incertidumbre internacional sobre el alcance real de los ataques, los daños ocasionados y el riesgo de una escalada mayor en la región.
Explosiones en Caracas
Caracas despertó en la madrugada de este sábado bajo el estruendo de fuertes explosiones, el sobrevuelo constante de aeronaves y destellos en el cielo, en un episodio que se produce en medio de tensiones de Estados Unidos con Venezuela.
Poco antes de las 2:00 de la madrugada (hora local), residentes de Caracas reportaron ruidos similares a bombardeos, acompañados de apagones en amplias zonas del sur de la ciudad. En redes sociales comenzaron a circular videos que muestran columnas de humo, incendios a lo lejos y aeronaves militares sobrevolando la capital.
Los primeros reportes señalan que uno de los principales objetivos habría sido Fuerte Tiuna, la mayor instalación militar del país, ubicada al sur de la capital. Testigos aseguraron que durante los primeros minutos se observó un incendio de gran magnitud, seguido por una extensa nube de humo gris.
Además, se han reportado ataques contra la base aérea de La Carlota, así como contra otras instalaciones militares en Caracas, entre ellas el Cuartel de la Montaña, donde reposan los restos del expresidente Hugo Chávez. Explosiones también habrían sido registradas en Maracay, La Guaira y en el aeropuerto de Higuerote, en el litoral central.
El episodio ocurre tras meses de tensiones crecientes entre Caracas y Washington. En semanas recientes, el presidente estadounidense Donald Trump había reiterado amenazas de acciones militares en territorio venezolano, inicialmente bajo el argumento de combatir el narcotráfico y, posteriormente, alegando disputas por el control del sector petrolero del país suramericano.
La semana pasada, Trump afirmó que fuerzas estadounidenses habían ejecutado un ataque terrestre contra un muelle supuestamente utilizado por narcotraficantes en diciembre, una operación de la que aún no existe información oficial detallada. Medios estadounidenses situaron ese hecho en la Alta Guajira, en la frontera colombo-venezolana, versión que también fue mencionada por el presidente colombiano Gustavo Petro.
Precisamente Petro reaccionó esta madrugada a través de su cuenta en la red social X, donde aseguró que “en este momento bombardean Caracas” y llamó a reuniones de urgencia de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Organización de las Naciones Unidas, alertando sobre un posible ataque con misiles contra Venezuela.
Imágenes compartidas en redes sociales muestran grandes incendios y densas columnas de humo, aunque no permiten ubicar con precisión el origen de todos los estallidos, que aparentan concentrarse en el sur y el este de la ciudad.
Medios internacionales como El País, BBC Mundo y El Mundo se han hecho eco de los acontecimientos, mientras crece la expectativa internacional ante la falta de información oficial y el riesgo de una escalada mayor en la región.




