Abundan los apetitos y paciones por el dinero, no importa cómo obtenerlo, el afán es tener más y más millones. La vergüenza es virtud del pasado, no importa que sea del conocimiento público. Ausencia absoluta de la educación cuidada, nada de ser hombre, son varones, están en lo material, insaciables por lo ajeno. Se ha elegido y entronizado el camino y la permanencia de la corrupción. La excelencia moral es ignorada y el analfabetismo de la esencia de la vida es realidad.
Se está perdido, alimentan el alma con el dinero y se pavonean de su inmoralidad
y pensar que John Stuart Mill en su obra sobre la libertad nos dice: El valor de un estado, a la larga, es el valor de los individuos que lo componen.
Con seguridad, el diputado con facciones de disgusto, perteneciente al Partido de la Liberación Dominicana, le dijo al licenciado Temístocles Montás, ministro de Industria y Comercio: El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Pura realidad entre actores. La política dominicana ha sido derrotada por la corrupción. Es eso lo que nos dicen estas acusaciones del mismo clan. Ellos nos presentan la necesidad de reformar el sistema de gobernar. Y urge la virtud para la legitimación del ejercicio del poder. Relacionar la práctica honesta, que administren el erario los virtuosos. Que los hay templados, honrados, justos, con vergüenza. Proteger, dinamizar la naturaleza buena del hombre, que fuese un buen ejemplo para los demás. Elimina el sistema prevaricador.
Deben seguir, imitar al expresidente de Uruguay José Mujica que le dio vida a la ley del desapego, en todo, honestidad. Es dignidad aplicar su ejemplo.
Nuestro invitado de hoy: José Mujica. Para vivir no se precisa tantas cosas, es bueno vivir liviano de equipos.




