Adam Levine acompañó a su esposa Behati Prinsloo a la inauguración de la tienda Tommy Hilfiger en París cuando el viento le hizo una mala jugada la modelo. Mientras se encontraban posando en la alfombra roja la falda en terciopelo color vino plisada. La espigada mujer dejó ver su tonificado trasero y tal vez pensó que debió usar ropa interior estilo boy short en lugar de hilo dental, eso si es que llevaba pantaletas.
La mujer acostumbrada a lucir diminutas prendas de lencería para Victoria’s Secret no permitió que el incidente le arruinara la noche y continuó sonriente disfrutando la velada. La nueva esposa del cantante no es ajena a este tipo de accidente. Durante la post fiesta de los Premios Oscar de Vanity Fair ella lució un vestido color carne Calvin Klein escotado en la espalda y tan bajito en el frente que estuvo a punto de sufrir un malfuncionamiento de vestuario. En esa ocasión su marido acudió a su mujer para tratar de taparla de los fotógrafos, pero evitaron el mal rato al ella darse cuenta rápidamente.




