La primera dama de la República, Cándida Montilla de Medina, el expresidente Hipólito Mejía y monseñor Agripino Núñez Collado resaltaron este martes la labor pastoral del fenecido arzobispo emérito de Santiago, monseñor Juan Antonio Flores Santana, y señalaron las grandes virtudes teologales y espirituales que poseía.
Montilla de Medina, al asistir a una misa de cuerpo presente en honor del religioso en la Catedral Santiago Apóstol, significó que fue discípula de monseñor Flores Santana, en la escuela de evangelización de la Iglesia Católica.
En ese contexto, reveló que el fallecido religioso fue un gran pastor que hizo un magnífico trabajo con la espiritualidad y las oraciones en la Iglesia Católica.
“Y aquí estamos agradeciendo a Dios por habernos dado ese regalo», refirió la primera dama de la República.
Por su parte el expresidente Hipólito Mejía apuntó que monseñor Flores Santana acumuló muchos méritos, como pastor, como persona.
Mejía opinó que debía ser canonizado, y más aún, que resultaría el primer santo dominicano dentro de la Iglesia Católica.
El exmandatario recordó que siendo niño, sirvió como monaguillo de monseñor en una parroquia de la comunidad de Gurabo.
“El siempre vivió alejado de los poderes, de las principalías y de los bienes materiales, murió como vivió, pobre material, pero muy rico en lo espiritual y humano», insistió Mejía.
Mientras que Agripino Núñez Collado, quien tuvo a su cargo la homilía en horas de la mañana, valoró la entrega del fenecido arzobispo a las causas nobles de la nación.
Los restos de monseñor Flores Santana, serán sepultados la tarde de este martes, luego de que el arzobispo de Santiago, monseñor Ramón Benito de la Rosa Carpio, pronuncie otra ceremonia religiosa en su memoria.




