Funcionarios rusos y estadounidenses se reunirán en Moscú el jueves para discutir un tratado de control de armas de 1987, cuyo futuro podría estar en duda.
Washington y Moscú han cuestionado mutuamente su compromiso con el tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (NFI) y su relación se ha deteriorado por la crisis en Ucrania, con un aumento de las tensiones tras una cumbre de la OTAN la semana pasada.
«Creemos que este es un acuerdo importante y que debería ser ejecutado en forma apropiada», dijo sobre el tratado el jefe del departamento de no proliferación y control de armas del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Mikhail Ulyanov, citado por la agencia de noticias Interfax.
Ulyanov afirmó que esta semana sostendrán reuniones para revisar el cumplimiento del tratado con la subsecretaria de Estado de Estados Unidos para Control de Armas y Seguridad Internacional, Rose Gottemoeller.
El tratado NFI eliminó los misiles balísticos y de crucero nucleares y convencionales lanzados desde tierra con un rango de entre 500 y 5.500 kilómetros cerca del fin de la Guerra Fría.
Estados Unidos afirma que Rusia ha violado el tratado al probar un misil crucero lanzado desde tierra que está prohibido en virtud del acuerdo.
El ministro de Defensa ruso, Anatoly Antonov, dijo el mes pasado que Moscú está comprometido con el tratado, pero el presidente Vladimir Putin cuestiona si eso satisface los intereses de Rusia.
La cancillería rusa cuestionó la observación de Washington respecto al tratado y dijo que el uso de aeronaves no tripuladas y armadas por parte de Estados Unidos viola el acuerdo.
La OTAN acordó en la cumbre de Gales de la semana pasada un plan para proteger a miembros orientales de Rusia y criticó a Moscú por su papel en la crisis en Ucrania.



