Londres.-El primer ministro británico, David Cameron, apoyó la decisión del presidente estadounidense, Barack Obama, de autorizar bombardeos en el norte iraquí contra el extremista Estado Islámico (EI).
Sin embargo, el jefe del Ejecutivo británico aseveró que Londres no se unirá a Washington en las posibles acciones militares, destacó el diario The Guardian.
Recientemente, el gobierno de Iraq solicitó ayuda a Estados Unidos para ejecutar ataques aéreos contra el EI, si fuera necesario, así como el apoyo para las tropas terrestres.
El antes denominado Estado Islámico de Iraq y el Levante amplió su área de operaciones en junio pasado y lanzó una ofensiva contra el noroeste de Iraq, lo cual provocó la huida de comunidades y minorías étnicas hacia otros territorios.
A pesar de los bombardeos de las tropas iraquíes, la organización retiene el control de varias ciudades.
Muchos de los pobladores de los asentamientos ocupados abandonaron sus hogares para salvar la vida.
Cameron refirió que su ministro de Defensa Michael Fallon encabezará esta jornada una reunión de emergencia sobre la ayuda del Reino Unido a los desplazados en la región a causa de la violencia.
Además manifestó su preocupación por los desplazados, especialmente por los miembros de la comunidad yazidí que se encuentran atrapados en el monte Sinjar, sin acceso a agua, alimentos o refugio.
Según The Guardian hace un año las sugerencias de Cameron para apoyar una intervención militar en Siria no fueron bien acogidas en la Cámara de los Comunes del Parlamento británico, por lo que el Primer Ministro pensará detenidamente antes de proponer acciones bélicas de Londres en Iraq.




