El haber convivido por casi tres décadas dentro de esta comunidad, conociendo con nombres y apellidos a amigos y contrarios, le ha permitido al actual cónsul dominicano en esta ciudad, Amaury Ríos, consolidar un liderazgo que pocos anteriores incumbentes han logrado aun habiendo gozado porque así lo determinaron las circunstancias de mayores recursos económicos y menos conflictos, por ser una comunidad dominicana en este entonces mucho menos numerosa.
El cónsul Ríos puede sentirse más que satisfecho con su imagen pública ante la comunidad porque “enemigos y amigos” responden entusiastamente y amigablemente a cualquiera de su llamado a apoyar con su presencia una actividad de las tantas que viene patrocinando el Consulado dominicano durante su gestión que roza casi los dos años.
Su memoria le permite recordar nombres y apellidos de cada uno de los mas “viejos” miembros de la comunidad dominicana o de saber cuál es su destino al informarse del estado de cada quien en conversaciones con cualquier persona.
Eso le ha granjeado la admiración y respeto de sus contrarios y ni decir de sus compañeros de partido y de trabajo que aprecian su sencillez y don de gente que lo hace acercarse a cualquier persona sin perjuicio alguno.
El compromiso con el gobierno de su partido, el de la Liberación Dominicana, lo ha llevado a discutir y programar varios de los compromisos de campaña del presidente Danilo Medina, tales como Quisqueya Aprende Contigo, la apertura de una oficina de consultoría jurídica, la creación de una funcional y actualizada página de Internet del consulado dominicano, la disposición de un dispensario médico para asistir a quien no goce de cobertura médica, la colaboración en la apertura de una oficina local de Aduanas, la agilización de varios de los servicios consulares, la extensión del horario de trabajo los sábado, el seguro de repatriación de cadáveres, así como una mayor asistencia a miembros necesitados ayuda en la comunidad, y desde luego su participación en actos de exaltación de los valores patrios no fueron una excepción.
Si esos logros no son un record, al menos son un buen promedio para alguien como Amaury Ríos que ha sido más que todo un dirigente político destacado de su partido, a los que por lo general no se le atribuyen muchas cualidades de buen administrador, pero que en este caso y en medio de un estilo austero y sencillo, ha sabido manejar el consulado, mantener, equipar y remozar sus instalaciones, amen de brindar pleno apoyo a prácticamente todas las actividades comunitarias sin importar partido, religión o ideología como solo lo pueden hacer los líderes naturales.
Bastaría mencionar solamente actividades como los encuentros con los cónsules hispanoamericanos, con la Liga Hispano Americana contra la Discriminación, orientaciones financieras por parte de entidades bancarias locales, orientaciones médicas por parte de especialistas en diferentes materias, puestas en circulación de más de diez obras de autores dominicanos como forma de promover nuestra cultura, participación en ferias del libro, acercamiento con las autoridades municipales tanto de la ciudad de Miami como de Opa Locka, y colaboración con la creación de Friends of Educa.
También participación en seminarios de promoción del intercambio comercial con la Florida , colaboración en la Primera Caminata de los Dominicanos de Allapathat, en fin una gama amplísima de actividades que denotan hasta qué punto ha estado involucrado el cónsul Amaury Ríos en las funciones para las que fue designado por el presidente Danilo Medina hace algo más de un año.
Es decir en él se cumple eso de haber hecho mucho en tan poco tiempo para satisfacción personal y sobre todo de la comunidad que le respeta y le admira.




