El rector de la Universidad Nacional Evangélica (UNEV), Salustiano Mojica Rijo, abogó para que la sentencia 168-13, del Tribunal Constitucional, que niega la nacionalidad a los hijos de extranjeros ilegales, sea aplicada de manera justa y apegada al respeto de los derechos humanos.
Dijo que tanto las autoridades como las instituciones de la sociedad civil deben abocarse a establecer mecanismos de derechos para hacer justicia y reivindicar a «dos generaciones» que sienten y respiran como dominicanos y dominicanas.
Sostuvo que “lo importante no es interpretar la historia sino transformarla». Y por tanto, no tiene sentido perder el tiempo discutiendo lo procedente o no de esta sentencia, sino la búsqueda de una salida urgente y definitiva a la profunda crisis de identidad en que se encuentran nuestros hermanos, sin que eso signifique apoyar que nos introduzcan «gato por liebre» como quisieran muchos.
Indicó que al final lo interesante es reivindicar a los afectados, así sea aplicando el conocido «Plan Nacional de Regularización de Extranjeros Ilegales.
Mojica Rijo aclaró que en unos de sus considerandos la sentencia ordena revisar expedientes desde 1929 (un año antes de Rafael Leonidas Trujillo tomar el poder), lo que significa que todos los que nacieron en 1930, ya para 1950 estaban plenamente seguros que eran dominicanos y dominicanas, a los cuales nadie les dijo lo contrario.
Según el rector de la UNEV el país está cosechando el resultado de la desidia de gobiernos pasados que nunca asumieron la responsabilidad que les confería la Constitución y nunca se preocuparon porque las cosas se hicieran bien desde el principio.




