La vecindad rompe fronteras

El  planeta nació sin fronteras. Fueron los humanos quienes marcaron las líneas entre lo tuyo y lo mío. “De ahí no pase”. Así surgieron las guerras, los imperios, las grandes naciones y los abusos de los poderosos en contra de los países pequeños. Ni las aves ni los peces tienen fronteras que limiten su vivir, si las tuvieran a lo mejor no existieran.
 
La raya sin protección no es frontera, es tan solo una simple marca. Los límites carentes de vigilancia no restringen nada, todo se pasa y se entra como Pedro por su casa. ¿Cuántos militares se necesitan para proteger una frontera de cerca de 300 kilómetros? No sé cuantos, pero en nómina reciben cheques más de 30 mil entre alistados y otros que no aparecen en la lista pero cobran.
 
¿Qué cantidad de dinero consume el Ministerio de Las Fuerzas Armadas? Eso está en el Presupuesto, son muchos millones que al parecer se echan en saco roto porque no sirven para proteger nuestra frontera. Es como si no se gastara ni un solo chele en ese concepto. La guardia, la marina y la aviación pudieran desaparecer y sería lo mismo porque nada ni nadie pone frenos en la frontera, esa puerta cerrada siempre está abierta de par en par si quien la toca lleva dinero en sus bolsillos.
 
Los vecinos de tu casa han decido entrar porque tu residencia no tiene protección, los militares que la resguardan no les importa que ocupen las habitaciones, la sala y todo el hogar, ellos andan en otra cosa. Algunos salvaguardando las queridas de sus jefes, cargando fundas en los supermercados y hasta atendiendo vacas en las fincas de sus generales. ¿Y la casa -la patria-? “De qué casa tú hablas muchacho”, diría cualquier raso.
 
Durante cincuenta años la casa ha estado como sin puertas y ahora queremos resolver ese problema con una sentencia que ha provocado más ruido entre los vecinos que tienen años viviendo en tu residencia. “Se me van todos de aquí”, han sido las palabras del tribunal que han provocado risas en los fueros internacionales. ¡Qué manera más irresponsable de resolver un problema!, ¡qué charlatanería legal de quienes en medio siglo han negociado las inmigraciones truqueras de los vecinos que ocupan tu casa!
 
Sin establecer responsabilidades, sin que el fraude de la inmigración ilegal de los vecinos se aclare y se sometan a la justicia a los responsables, se ha querido con una sentencia echar a los intrusos ocupantes. Así si es bueno, impunidad total para las bandas oficiales del negocio y que la decisión judicial le ponga fin a la problemática migratoria y colorín colorao…
 
Lo trágico es que ya es muy tarde para ablandar habichuelas, tu casa está ocupada, tú quieres imponer el orden y el problema salió de tus manos. Ahora cualquier decisión es otro escándalo como la sentencia. Solo un presidente responsable como Danilo pudiera tomar una decisión suprema. Mientras tanto cualquiera diría, “ta´bueno que te pase por dejar la puerta de tu casa abierta”.

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