Moscú.- El canciller de Siria, Walid Muallen, alertó hoy aquí de los peligros de una agresión de Estados Unidos a su país, y la realidad de una expansión del conflicto en la región del Medio Oriente, asentada sobre un polvorín.
Muallen cuestionó los «intereses verdaderos del gobierno estadounidense, que quiere desatar una agresión, al lado de estructuras terroristas», y en una región que se encuentra sobre un barril pólvora.
A su juicio, el presidente Barack Obama no gobierna por los intereses del pueblo de Estados Unidos.
El ministro sirio sostuvo este lunes conversaciones oficiales en Moscú con su par ruso, Serguei Lavrov, con un intercambio de criterios acerca de la delicada situación, a raíz del anuncio del presidente Barack Obama de un plan para atacar a ese país.
Preguntamos, dijo Muallen, cómo Obama puede apoyar, en esencia, a aquellos que en un tiempo explotaron el Centro Mundial de Comercio, en Nueva York.
En opinión del también vicepresidente del Consejo de Ministros de Siria, las posibilidades diplomáticas para un arreglo del conflicto no se han agotado, y reiteró la disposición de Damasco a participar en la conferencia internacional Ginebra-II, sin condicionamientos.
Recordó que las potenciales víctimas de una intervención militar extranjera -alentada por Washington con apoyo de más de una decena de aliados de la OTAN- serán las mujeres y los niños, en primer lugar, y toda la población civil siria.
Muallen afirmó que las autoridades rusas, y en especial el presidente Vladimir Putin, hacen el máximo esfuerzo por revertir una agresión. «Valoramos altamente la posición de principio del presidente Putin en relación con Siria», recalcó.
El canciller anunció, asimismo, que Damasco está dispuesto a recibir otra comisión internacional de la ONU sobre armas químicas, a fin de eliminar todos los pretextos para una agresión, pero solo ni no hay intervención, aclaró.
Argumentó que su país apuesta por decisiones políticas, incluida la participación en la conferencia de Ginebra, y la cooperación con amigos de Rusia. La alternativa política es la única resolución, pero si hay una agresión, nuestra posición cambiará, advirtió el jefe de la diplomacia siria.
Al respecto, el canciller ruso, Serguei Lavrov, declaró a la prensa que acordaron en las conversaciones con Muallen, lograr el retorno inmediato de los inspectores de la ONU, para que concluyan las investigaciones en torno al uso de armas químicas en territorio sirio.
Lavrov confesó que existen sospechas de intentos para obstruir el regreso de expertos, tal como lo anunció el secretario general, Ban Ki-moon, y «vamos fuertemente a conseguir que los inspectores terminen su trabajo», aseveró.
Comentó que durante el análisis sobre la cuestión de las armas químicas, apreciaron una actitud responsable de la parte siria hacia todo lo relacionado con el tema.
En cuanto a los sucesos concretos divulgados por la prensa, en particular los hechos del 21 de agosto último, Lavrov reiteró que se trata de una situación provocada por los grupos armados opositores.
Invocó los argumentos de expertos internacionales, y hasta evidencias de video, develadas recientemente, que confirman el empleo de agentes químicos por los combatientes irregulares, manifestó el canciller ruso.




