La excéntrica cantante estadounidense Lady Gaga se vio envuelta nuevamente en un escándalo. Sin embargo esta vez ella no fue la protagonista principal.
La intérprete estaba brindando un show en Washington, en los Estados Unidos, cuando notó que se había generado una fuerte pelea, con golpes de puños y patadas debajo del escenario.
En ese momento Lady Gaga decidió parar el recital y dirigirse a sus fans con tono amenazante. "Dejen de pelear, no peleen en el show".
Luego, más calmada, la cantante dio un discurso a su público acerca del amor, algo que ya se transformó una costumbre de la artista.




