Se recuperan heridos en balacera entre sicarios

Santiago.- Se recuperan satisfactoriamente el fiscal, dos tenientes y el sargento, que resultaron heridos el martes durante una balacera entre presuntos sicarios y policías, y en las que murieron dos, en el sector Villa Magisterial.

Los médicos que los atienden, incluso, dijeron este miércoles que de seguir el proceso evolutivo, podrían ser dados de alta en las próximas horas.

Mientras que familiares del menor, ejecutado a tiros junto a otro joven en La Vega, y cuyos cuerpos fueron encontrados en el interior de una jeepeta en la carretera de Guaco, aseguran que su pariente no era un delincuente ni estaba ligado al sicariato, como alega la Policía.

Según, los médicos, el fiscal José Aníbal Trejo, el primer teniente Fraulin Paulino Santos, el segundo teniente Gregorio Peña Mejía y el sargento Williams Pimentel Genao, experimentan un proceso de recuperación importante.

En el tiroteo, murieron Rubén Francisco Fernández Núñez y Sandy Emmanuel Grullón Villamán, de 27 años y 28 años, respectivamente.

La Policía informó que una de las armas incautadas en la requisa al apartamento 2, del edificio 28, donde se encontraban los presuntos delincuentes, coincidió con la que mataron al menor Eduardo Sánchez, de 16 años y Junior Manuel Jiménez.

La Dirección Cibao Central de la Policía informó el martes que se le está dando seguimiento al estado de salud de los dos oficiales, el alistado y el fiscal adjunto.

Mientras que de manera discreta, la Policía continuaba el martes rastreando la zona, donde se produjo el incidente, en busca de otros tres presuntos sicarios que lograron escapar.

Piden aclarar caso

Ramón Sánchez, padre del adolescente Eduardo Sánchez, pidió a las autoridades que profundicen las investigaciones sobre el hecho y describió a su hijo como un muchacho tranquilo, estudioso y sin antecedentes penales.

Vecinos de la familia Sánchez, en el sector los Salados Viejos de Santiago, corroboraron la versión de su vástago, aunque reconocieron que el joven con el que andaba no era un santo.

De su lado, la madre de Junior Ramón Jiménez, Carmen Rosa, admitió que su hijo tenía cuatro días que había regresado de Colombia, país al que viajó acompañado de un desconocido.

Dijo que detrás de la muerte de su hijo y la del menor que lo acompañaba, se esconden elementos extraños, por lo que pidió a las autoridades que profundicen las investigaciones.

Se quejó porque las autoridades toman como pretexto que el había viajado a Colombia, como si eso fuera algo malo.

Los cadáveres de los dos jóvenes fueron recibidos y luego sepultados en el Cementerio del Ingenio Abajo, Santiago a ritmo de música reggaetón.

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