El año 2010, que acaba de nacer, inicia con una tétrica noticia: La insistencia de un boxeador que lo que debe hacer es tomar en sus manos un rosario para rezar…
rezar y pedirle a Dios que lo aleje de las maldiciones.
El señor Evander Holyfield, cuya edad ronda los casi 48, insiste en seguir en el boxeo activo.
Se anuncia que Holyfield, único boxeador de los pesos complertos en ganar cuatro veces la corona mundial, volverá a "calzarse" los guantes para enfrentar al sudafricano Francois Botha, otro púgil que ya no tiene capacidad ni para golpear ni a una mosca.
La pelea entre Holyfield y Bhota está anunciada para realizarse el 16 del cursante mes lo que es, a mi jucio, un gran irrespeto al público y a la decencia del boxeo en todo el orbe.
Pero lo peor -e increíble- de la publicada noticia es que la pelea, que tendrá como escenario el estadio Nambole de Kampala, podría ser vista por unas 80,000 personas. ¡Qué barbaridad!
Holyfield, quien tuvo su mejor momento en la década de los 90 cuando incluso derrotó dos veces al entonces indisputado monarca pesado Mike Tyson, sólo ha triunfado en cinco ocasiones de las últimas 12 peleas.
Todos recordamos que el otrora estelar peleador estadounidense nacido en Atlanta, en el estado de Georgia, tuvo su más reciente combate hace un año cuando enfrentó -y fue derrotado- al gigante boxeador ruso Nikolai Valuev.
Pero,¿qué busca en un cuadrilátero Evander Holyfield?. ¿Por qué la gente que gobierna el boxeo organizado no le pone un stop a la insistencia de este hombre de seguir peleando?.
Habrá otros culpables si Holyfield tiene un percance, que Dios no lo quiera. Estos otros culpables serán quienes organizan al ridículo show del 16 de este mes y que sólo tienen como propósito llenarse los bolsillos de dinero.
Siempre que Holyfield hace intentos por seguir con su testarudez, esto es, de no aceptar la realidad de que ya no está apto para continuar cruzandso guantes, me lanzo a escribir y advertirle que se arriesga a que lo bajen del cuadrilátero sin un hálito de respiración…¡y lo lleven muerto a su casa!
La manida frase de que "los grandes no saben retirarse a tiempo" hay que reeditarla al conocer que Holyfield vuelve a los ensogados.
Si es dinero lo que busca -y parece que sí, que quiere dinero porque lo que se observa es que ha botado todos los millones de dólares que devengó durante su gran gestión de campeón del mundo-, Holyfield lo que debe hacer es dedicarse a otras tareas.
Porque como boxeador, aunque logre ganar algunos miles de dólares, también podría encontrar "lo que no se le ha perdido!.
Sé que al escribir este nuevo artículo de advertencia y que busca evitar que Holyfield encuentre una desgracia en el cuadrilátero no voy a evitar que el testarudo pugilista estadounidense suba, sin necesidad, otra vez al ring.
¡No obstante, esta nueva advertencia está hecha!




