Santo Domingo.- El juez de la Audiencia Nacional Española Baltasar Garzón recibió hoy de manos del presidente dominicano, Leonel Fernández, la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en reconocimiento a su defensa de la justicia universal.
La orden le fue impuesta al término de un acto celebrado en el Palacio Nacional, sede de la Presidencia de la República, donde el magistrado presentó la edición actualizada del libro ‘Judas Iscariote, el calumniado’, escrito en 1955 por el ex presidente dominicano Juan Bosch.
En declaraciones a Efe, Garzón consideró un honor la concesión de la distinción.
"La verdad es que ha sido una sorpresa", señaló el juez, quien explicó que la decisión de otorgarle esta condecoración obedece a su "defensa de los derechos humanos y de la justicia universal", según se le ha comunicado.
"Es un honor que me hayan concedido esta Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, que es la más alta distinción", aseguró.
Agregó que "el reconocer el trabajo que durante tantos años se viene haciendo" y que lo hagan "en un país como República Dominicana", "es muy de agradecer, de modo que es un honor".
El juez español, instructor de numerosos procedimientos contra el terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado en el juzgado del que es titular en la Audiencia Nacional española, impulsó también, entre otras investigaciones, las de las desapariciones y asesinatos de los regímenes militares en Argentina (1976-1983) y en Chile (1973-19990).
Durante su intervención en la sede presidencial dominicana, Garzón reivindicó la figura de Juan Bosch, presidente del país durante siete meses en 1963, tras el régimen de Trujillo, y glosó su análisis del personaje de Judas Iscariote en la obra que presentó.
Juan Bosch simboliza para quienes siguieron su trayectoria "los avatares y el drama de los pueblos del Caribe en su lucha para lograr la soberanía y el derecho a vivir con dignidad", señaló.
Respecto a la figura de Judas, Garzón consideró que "sin él, la historia del cristianismo hubiera sido otra cosa".
"Si pusiéramos en el fiel de la balanza de la Justicia todos los argumentos que magistralmente resalta Juan Bosch en este libro, la sentencia que decidiría la suerte de Judas Iscariote no sería necesariamente condenatoria. Probablemente la carencia de pruebas sólidas llevaría a su absolución", aseveró el magistrado.
Agregó que "a Judas no se le hizo Justicia imparcial ni se le ha tratado con equidad por quienes le condenaron" e incluyó a la iglesia católica entre quienes así actuaron.




