Ahora, no sabemos leer

¿Qué intereses tan vitales tiene que defender la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (ASONAHORES), que comunica en un espacio pagado, no sólo lo que la Asamblea Revisora aprobó, sino que nos inculca cómo interpretarlo. En otras palabras, nos dicen que no sabemos leer. Bastan dos lecturas:

1- El lunes 28 de septiembre 2009, un articulo publicado en 7dias.com nos informaba que los trece derechos colectivos o difusos que establecía el Art. 37 del proyecto de reforma constitucional fueron reducidos a apenas tres: la conservación del equilibrio ecológico, de la fauna y la flora, la protección del medio ambiente y la preservación del patrimonio cultural, histórico, urbanístico, artístico, arquitectónico y arqueológico.

Todos los artículos suprimidos respondían precisamente a los derechos colectivos que son: -el derecho al desarrollo, a la protección de nuestra riqueza bio-genética natural, el derecho al acceso a las fuentes de agua, el adecuado funcionamiento de las fuerzas del mercado y la competencia leal y los intereses y derechos del consumidor y del usuario de bienes y servicios públicos, que son fundamentales en nuestra sociedad y nuestra Isla, donde muchos de esos derechos son compartidos con otra Nación, donde las reglas del juego ni son transparentes, ni son leales, ni toman en cuenta el interés general y prioritario del pueblo dominicano: que es el disfrute de sus recursos naturales, entre todos y todas, para un mejor y mas equilibrado desarrollo social y económico.

2- Pero, convencida de mi laguna, leí de la redacción de la Z 101, ese día, un comunicado que me decía lo mismo. Entonces, ¿no se leer, no sabemos leer? Sí sabemos y por qué queremos que el interés general pase por encima de esos intereses, que el año pasado han generado US $ 4.176 millones en desmedro de los derechos ciudadanos al libre acceso a las playas, a las lagunas, al respecto al manto freático, al agua y a la biodiversidad, queremos otra Constitución. Es el momento de exigir la Constituyente, esta que iba a consignar esos derechos y otros, más amplios, más generales, indivisibles, porque el pueblo dominicano, tiene conciencia ambiental y con eso aprendió a leer.

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