El papa León XIV ha visitado este viernes, último día de su viaje a España, el centro de acogida «Las Raíces» de Tenerife, donde ha asegurado que las migraciones «pueden ser una ocasión de encuentro y enriquecimiento mutuo entre los pueblos».
«El amor de Dios no conoce fronteras, no hace distinciones, se da a todos y nos congrega en la unidad», ha dicho el papa en un discurso pronunciado en francés para que le pudieran entender los migrantes del centro, que proceden sobre todo de Senegal.
Jóvenes africanos
Jóvenes africanos llegados en embarcaciones precarias a Canarias celebran la visita a Tenerife del papa León XIV, al que piden que «siga recordando al mundo que detrás de cada emigrante hay un sueño, un madre y una persona que merece una oportunidad».
«No basta gestionar llegadas, distribuir cifras, reforzar fronteras o lamentar las muertes cuando ya han ocurrido. Cada barca que llega no trae solo migrantes; trae consigo una pregunta: ¿qué mundo hemos construido si tantos hermanos tienen que arriesgar la muerte para buscar vida?», dijo el papa este jueves en Arguineguín.




