La Casa Blanca calificó de «horrible» el asesinato a tiros en su residencia de Puerto Príncipe del presidente de Haití, Jovenel Moïse. En el ataque también perdió la vida la primera dama Martine Moise.
Moises enfrentaba varias crisis en su país, especialmente la de una oposición que reclamaba su salida del poder y la del auge de las bandas criminales que han asumido el control de importante parte del territorio haitiano.
El comunicado emitido por el primer ministro haitiano, Claude Joseph, indica que los atacantes se comunicaban en español entre ellos.




