El poderoso huracán Michael golpeó el miércoles la zona conocida como Panhandle, en la costa noroccidental de Florida, inundando ciudades y arrancando árboles con vientos de 249 kilómetros por hora y el potencial de convertirse en devastador.
Michael, que sorprendió a muchos con su rápida intensificación mientras se movía hacia el norte sobre el Golfo de México, es el huracán más poderoso registrado en Panhandle.
Se fortaleció incluso al aproximarse a tierra al noroeste de Mexico Beach en la tarde del miércoles como una tormenta categoría 4 en la escala de cinco niveles Saffir-Simpson. Sus vientos máximos sostenidos eran apenas 3,2 kph menos que la última categoría de huracanes extremadamente raros.
Michael, que causó una importante interrupción en la producción de petróleo y gas de la parte estadounidense del Golfo de México, tenía el potencial de provocar crecidas de hasta 4,3 metros sobre el nivel del mar en algunas áreas, dijo el Centro Nacional de Huracanes (CNH).
“Dios mío, da miedo. No esperaba todo esto”, dijo Bill Manning, de 63 años, un empleado de una tienda de comestibles que dejó su pequeña casa rodante en Panama City, en Florida, para mudarse a un hotel donde ya no había electricidad. “Panama City, no sé si quedará mucho”.
Un par de horas después de que Michael tocó tierra, se registraban inundaciones con más de 2,3 metros de profundidad cerca de Apalachicola, dijo Ken Graham, director del CNH. En una publicación de Facebook Live, previó que sostendría vientos con fuerza de huracán en su avance tierra adentro hasta la frontera entre Alabama y Georgia.
A la gente a lo largo de la costa en 20 condados de Florida se le pidió que abandonara su hogar, pero el miércoles por la mañana se le dijo que era muy tarde para salir. Buena parte del área afectada es rural y conocida por pequeñas ciudades turísticas, playas y reservas naturales, así como por la capital del estado, Tallahassee, de unos 190.000 habitantes.
“ES MUY ATERRADOR”
Incluso antes de que entrara a tierra, ya había arrancado árboles y causado inundaciones en la ciudad de Port St. Joe.
“Se siente como si no supieras cuándo va a caer sobre ti el próximo árbol porque es muy feroz”, dijo el alcalde de Port St. Joe, Bo Patterson. “Es muy aterrador. Tenemos árboles arrancados de raíz y mucha, mucha lluvia”.
Patterson aseguró que alrededor de 2.500 personas de la localidad de 3.500 aún estaba ahí, incluyendo a unas 100 en los alrededores de la playa que no cumplieron con la orden de evacuación obligatoria. Los dos puentes que conectan a Port St. Joe estaban cerrados y ya nadie puede salir.
“Esto ocurrió muy rápido, no estábamos bien preparados”, agregó.
Michael pasó de tormenta tropical a un huracán de categoría 4 en aproximadamente 40 horas. “Las imágenes satelitales de la evolución de Michael el martes por la noche fueron, en una palabra, asombrosas”, escribió Bob Henson, un meteorólogo del sitio Weather Underground.
Graham del CNH señaló vía Facebook que Michael sería la peor tormenta en impactar en el Panhandle, como se conoce a la zona.
“Remontándonos hasta los registros de 1851, no podemos encontrar otro Categoría 4 en esta área, por lo que, lamentablemente, ésta es una situación histórica e increíblemente peligrosa y potencialmente mortal”, añadió.
A las 1900 GMT, el ojo de la tormenta se ubicaba a pocos kilómetros al noroeste de Mexico Beach y a alrededor de 30 kilómetros al sureste de Panama City. Se dirigía al nor-noreste a 22 kpm con vientos máximos sostenidos de 241 kph, según el CNH.
Más del 40 por ciento de la producción de crudo y más de un tercio de la de gas natural estaba paralizada el miércoles en los pozos de la parte estadounidense del Golfo de México, debido a las evacuaciones de plataformas y cierres por el huracán.
El presidente Donald Trump declaró estado de emergencia para todo el estado de Florida y liberó ayuda federal para complementar las respuestas estatales y locales ante desastres.




